sábado, 25 de octubre de 2025

Día tranquilo en Auckland con Javier y Cía.

     Nueva Zelanda es un país para gente tranquila. Javier y Silvia lo son y los veo muy bien adaptados a estas tierras. Miran de reojo a Europa pero no es un objetivo a corto plazo. 

    En este punto del viaje necesitaba algo así y me está viniendo genial. Ayer anduve mucho, me pegué una pequeña paliza y disfruté del centro pero hoy el día ha sido más acorde. Sin madrugar, pendientes del tiempo para decidir adonde ir y con dos o tres cosas a visitar en coche que solo Javi sabía. Para mí es perfecto.

    Hemos empezado en Parnell, un barrio pijo según Javi que comenzó siendo un pequeño pueblo y ya es parte de la ciudad. Al parecer hay varios parecidos. Está compuesto por unas casas de madera preciosas y unidas por pequeños callejones con estrechos y cortos pasadizos y mini puentes, también de madera. Una chulada.

    La mayoría en la actualidad son comercios de lujo (ropa, joyerías...), pubs, cafés, y muchas galerías de arte. El paseo ha sido muy agradable.




Son casas de estilo victoriano muy cuidadas y diferentes unas de otras siempre com unos patrones que las asemejan.

Tampoco hemos andado demasiado. No sé deciros las dimensiones pero desde luego ha merecido la pena. Además la conversación con Javier siempre es amena, lo cual siempre le da un plus a la actividad 

El del centro es el fundador de lo que en su día fue una villa. Cuidan mucho el arte y el diseño. Ahí veis una de las esculturas callejeras. Lo de la ballena es un cajetín eléctrico urbano que madan decorar a artistas locales. Qué envidia!.

La iglesia, muy sencilla, está dedicada a San Juan Bautista. Es poco más grande que cualquiera de las casas.

Mirad que preciosidad de flores adornan las calles. Aquí la primavera está reventando. Que gozada para mí pasar dos primaveras el mismo año. Es un privilegio, no os parece?. 

En una de las galerías he tirado de Javier, ha preguntado si permitían hacer fotos, y mirad que colorido y que obras más refrescantes.

Los cuadros con temas infantiles y ese color tan vivo estoy seguro de que a cualquiera de vosotros le apetecería colgarlos en casa. El de la paloma verde me lo pido yo. Jejejeje 

Y que me decís de esas casas. En la sencillez a veces se encuentra lo mejor. Creo que en la foto pierden pero estaban los tres en una sola pared y son de tamaño mediano tirando a grande. Me han encantado los tres. 

Los temas son variados y yo los voy agrupando como Dios me da a entender. El de los señores letrados también es muy alegre. A mí me llaman los colores vivos de siempre. Los demás también tienen un algo. No sé cómo lo veis.

Los paisajes obviamente son de Nueva Zelanda. A nivel de naturaleza no tienen nada que envidiar a ningún sitio del mundo. Aquí además la naturaleza como comenté ayer te la puede liar. Es muy brutal y peligrosa. No visitaré la isla sur, pero si alguien quiere emociones fuertes, que se vaya y se de unas vueltas.


El cuadro de la lagartija y el de los patos me parecen de una calidad suprema. Así exactamente me gustaría a mí dibujar y pintar algún dia. El otro también es muy bueno pero la técnica está más vista.

Luego hemos ido a comer. Silvia tuvo una mala noche y no nos acompañaba. En un italiano hemos repostado y luego en una pastelería del tipo de la Suiza de Albacete nos hemos tomado unos pastelitos de mucho nivel. 

Después de comer hemos ido a un museo. Lo llaman el Museo de la Guerra pero tiene varias secciones que nada tienen que ver. Una de ellas parecida a la de Sydney de esqueletos y animales disecados. Dinosaurios y parientes, y algunos animales y pájaros exclusivos de este país.

Hay otros apartados centrados en la cultura maorí tan arcaica y peculiar 

Y obviamente memoriales a los caídos en ambas guerras mundiales. Como súbditos de la Corona Inglesa participaron en ambas sin comerlo ni beberlo y tuvieron muchas bajas. En la sala dedicada a los aviadores me acordé mucho de mi padre que también lo fue.

Para completar la jornada nos acercamos al Parque Botánico. Un precioso invernadero que nos encontramos ya cerrado. Espero que volvamos. Ya sabéis cómo me gustan las plantas y según Javier allí voy a disfrutar. En un enorme espacio entre el museo y el botánico habían familias y amigos jugando al cricket, uno de los deportes nacionales muy extendido. Los hemos visto en varios lugares practicarlo. 

Y eso ha sido todo por hoy. Mañana también un día para retozar y tomarlo con tranquilidad en esta isla en plena primavera..., si el tiempo, que es muy variante, no lo impide. Ya os contaré. Buenos días España. Buenas noches. 

viernes, 24 de octubre de 2025

Ayer reposo activo. Hoy visita turística al centro de Auckland

     El primer día en Nueva Zelanda con el sentimiento de haber logrado otra meta y un cierto agotamiento físico y mental necesitaba descansar de todo. Solamente di un corto paseo buena parte en coche con Javier y Lolo y dibujé un rato. El resto, holgazanear.

    Fue genial conocer a Lolo, el hijo de Javier y Silvia, un niño rubio con ojos azules (ha salido a la madre), simpático y alegre que además me acogió muy bien. Tiene dos años y no me extrañó nada.

    También Lulú, la perra de Silvia es muy tranquila y me ha admitido en casa como a uno más.

    Además, en nuestro paseo oímos hablar español y nos acercamos a ese grupo de turistas con los que departimos un rato.


En cuanto te mueves un poco Auckland, y en general Nueva Zelanda es un país vocacionalmente marinero y la ciudad rebosa mar y volcanes por todos los lados. Me dice Javi que en su perímetro hay más de 50 volcanes activos. Todos esos montecitos lo son. El de abajo del todo lleva mucho tiempo parado pero se estima que si explotara, la onda expansiva llegaría a 70 km de distancia. Nosotros estamos a 7. Además el país tiene movimientos sísmicos todos los días, la mayoría de ellos no se notan pero si miras los cuadros, siempre hay alguno descolocado. Las danas aquí pueden dejar en mantillas a la última de Valencia. Y aunque no han habido maremotos fuertes, están señalizadas todas las zonas altas de la isla en previsión. Por si fuera poco, la capa de ozono aquí es muy fina y hay que usar protección solar a diario. En fin, un país en el que la amenaza está en la propia naturaleza.

Fuimos a un memorial a los caídos en las dos guerras mundiales, uno de los traumas de los neozelandeses y como aquí está empezando la primavera, las flores estaban como veis. Otro de los atractivos de esta isla son los maoríes que sin embargo no quieren contacto con nadie que no pertenezca a sus tribus. El resto de la humanidad para ellos solo hace maltratar a su Dios que resumiendo es la Naturaleza. El maorí es idioma oficial con el inglés. Mirad el nombre de la zona donde estuvimos paseando.

Hicimos varias fotos de la linea del cielo. Con distintas perspectivas. La torre del cielo la llaman a la de las comunicaciones. Las chicas que veis la miraban sin saber que se estaban jugando la vida. Dice Javi que estaban en un lugar prohibido. Un promontorio de arcilla que en cualquier momento podría colapsar.

Por la tarde vimos un Auckland Brisbane de baloncesto. Hay buen nivel aunque por debajo de la ACB nuestra. Estuvo entretenido y ganó el visitante que metió la última canasta. En el descanso ganaba Auckland de más de 20 puntos. Los que son famosos son los All Blacks de rugby. No los veremos porque están jugando en Europa estos días 

En eso consistió mi primera jornada en las antípodas. Esta mañana he ido con Javier a ver donde tenía que coger el autobús al centro que está a trece kilómetros y he sacado fotos de su casa (la del centro) y de otras de su barrio que son muy mayoritarias en toda la ciudad. Una o dos plantas con jardín y garaje. Por eso tanta extensión de la ciudad.

El segundo tipo de casas, como en las ultimas grandes ciudades, los rascacielos. Menos que en las ciudades australianas referentes, pero también con diseños modernos y mucho acero, aluminio y cristal. El centro es poco mayor que el de Albacete pero con grandes cuestas. Y abocado al puerto. Desde aquí mi homenaje a PRADA. Está absolutamente en todas las grandes ciudades y al lado de los mejores.

Otro clásico de viviendas en este blog son las decimonónicas, neoclásicas y victorianas en este caso. También de menor nivel que las australianas y absorbidas por la modernidad. 

Hoy voy a segregar otro tipo que me he encontrado en la parte norte del puerto, que son de tamaño mediano pero con mucho diseño. El barrio me ha resultado muy atractivo y delicioso para un paseo al solecete.

Estas son algunas esculturas y mobiliario urbano que me he ido encontrando. Unos bancos muy originales para sentarse, alguna fuente y la última foto es de unos servicios públicos.

El paseo por todo el puerto observando un montón de preciosas embarcaciones no tiene precio. A mí me entusiasman las de vela, aunque no creo que nunca me suba a una.

En un extremo hay un curioso Museo Marítimo. Ofrecían un paseo de una hora por la bahía pero no lo he tomado. Tenía una agenda potente para todo el día. Como veis lo primero que cuentan con detalle son las desventuras de los primeros inmigrantes, las increíbles rutas que tuvieron que hacer, en qué barcos, camarotes, con que maletas,...

También dentro del museo había muestra de numerosas embarcaciones, desde canoas hasta algún barco de competición moderno. Ha sido interesante.

Luego, por casualidad me he topado con un mercado de pescado donde te lo cocinaban y allí he comido. Una delicia y muy variado... Con cerveza!!. 

Siguiente destino, Albert Park. No dejo de admirar esos arbolacos, muchos de ellos con más de mil años. 

En un extremo del parque está el museo de arte moderno, una de mis debilidades como sabéis. Me ha parecido un poco pretencioso e inferior al de Sydney, aunque tiene obras importantes. Estas que componen el collage son de Picasso, Goya, Dali, Matisse, Gauguin, Monet,...

A mí lo que más me ha gustado han sido los retratos de los maoríes. Tienen unos rasgos faciales muy determinados y definidos.

Parte de la escultura también es maorí con tótems, postes y otros. También hay alguna pieza de corte más clásico.

En pintura el mar, los barcos, y la defensa del medio ambiente con el que todo el país está empeñado. Son un ecosistema único y lo quieren preservar. El fuego que se ve es un vídeo.

También había diversos tipos de abstracciones y algún dibujo más comprensible para los profanos 

Y por último esa exposición temporal de escultura moderna. 

Antes de volver a casa he pasado por la Catedral de San Patricio que no tiene ningún interés 

Mañana disfrutaré todo el día de la familia de Javier Yébenes y Silvia que tan amablemente me acogen. Dependerá del tiempo que haga y de lo que aguante Lolo lo que hagamos y viajemos. Estaré puntual para contároslo. Un abrazo. Buenas tardes España. Aquí es muy tarde pero no madrugaremos. Chao!!. 

miércoles, 22 de octubre de 2025

Auckland, el punto más distante. Las antípodas.

     Llega el momento de hacer un mínimo balance. Como dice mi yerno Dani, ya no puedo ir más lejos. A partir de ahora, a organizar la vuelta a casa. 

    No puedo estar más contento. Hace pocos días, cuando tuve las últimas arritmias, pensé que el viaje se acababa. Que los médicos, si tenían que intervenir porque la medicación no era suficiente me aconsejarían volver. Llegué a dudar de que llegara a Auckland, la mitad del viaje soñado.

    Hoy con alegría siento que todo se ha superado y aquí estoy, preparado y con ganas de dar la vuelta. Va a ser muy distinta a lo que llevo andado. Por muchas circunstancias. Empezando porque en el primer destino, Canadá, va a hacer mucho frío y llevo 6 meses sin abrigarme prácticamente. Pero además las tres zonas a patear son tan distintas a lo visto y tan distintas entre si que habrá que seguir estudiando, diseñando rutas y cuidando de acertar en los itinerarios.

    Europa y la Turquía asiática ha sido casi como andar por casa. En Kazajistán ha sido donde empezó a complicarse el viaje, y Asia ha tenido de todo. Una cultura radicalmente distinta a la nuestra, una comida que no me ha gustado y un pueblo que aunque económicamente en general está a años luz de nosotros, sus gentes, si no miramos sus rasgos, son exactamente iguales a nosotros. Y no digo nada ya si hablamos de la juventud. Los mismos tics y las mismas inquietudes que los europeos.

    La decisión de arrancar ahora la sé acertada. Conforme avanzaba el viaje fui cogiendo confianza y seguridad, y a partir del Tíbet y Nepal, ya todo ha sido en todos los sentidos ir cuesta abajo. Jejejeje.

    Australia con mis amigos ha sido coser y cantar, con todos los problemas de las distancias y la comunicación (hablan un inglés muy raro), pero todo lo que hemos visto, salvo Camberra nos ha gustado mucho. Especialmente Melbourne y Sydney creo que están económicamente un pasito por delante de nosotros, entre otras cosas porque no se andan por las ramas como nuestros políticos. 

    El curro que supone el viaje tampoco me da mucho tiempo para pensar y analizar. Más adelante lo haré con calma. Me vais a perdonar pero esta perorata sin guión la cuento tal y como me viene a la cabeza.

    En resumidas cuentas, un balance muy positivo. Y a futuros me preocupa sobretodo Sudamérica, aunque tengo la impresión de que la inseguridad no será tanta como la que pensamos desde Europa. Más bien creo que será algo parecido a Asia, donde en ningún momento me he sentido inseguro Y por último África que añade todo el catálogo de enfermedades a la agenda del viajero. Pero bueno, el tiempo lo dirá. Ilusión y ganas las tengo todas. Y os lo seguiré contando.

    Hoy todo el día de aeropuertos y volando. Además como he perdido dos horas más, el día ha sido muy corto. 

    Tras media mañana en el aeropuerto (me voy siempre con mucho tiempo por si surgen imprevistos), a la hora de facturar me dicen las chicas de la compañía que si no tengo vuelo de salida de Nueva Zelanda no me dejan subir al avión. Que es una exigencia del gobierno. 

    Eran las dos de la mañana en España en ese momento y me ha dado un poco de canguelo pensar que si me atrancaba al gestionar los pasajes de las compañías aéreas, no iba a tener de quien echar mano. No me gusta incordiar más de la cuenta.

    Afortunadamente Booking ha funcionado muy bien y he tenido que decidir en qué fecha saldré de aquí y sacar un billete.

   No he encontrado billete directo de Auckland a Vancouver. Solo un trayecto con escala de nuevo en Sidney y 20 horas de duración. No me convence nada pero con eso me han dejado embarcar. 

    Está semana miraré a ver si encuentro algo directo aunque pierda el otro billete.

    El avión era enorme, 9 asientos por fila en tres grupos, bastante cómodo y se ha movido muy poquito. Teníamos en el asiento unos buenos auriculares y una pantalla con pelis y música para aburrir. El viaje se me ha echo corto, con Lennon, McCartney, Rod Stewart, Supertram, Rollings, Etta James,... Es la primera vez que no tengo ganas de que termine el vuelo. jejejeje. 

    Como veis en una de las fotos, cada pasajero viendo una peli distinta. 


    Al llegar a Nueva Zelanda había mucho barullo de gente en el control de pasaportes pero ha sido bastante ágil. La declaración que hay que hacer además del visado ya la rellené por internet y no he tenido ningún problema para entrar.


Muy amables los anfitriones nos reciben con este letrero. He coincidido en el control con el equipo de baloncesto de Brisbane que juega aquí mañana ( a lo mejor me acerco con Javier a verlos) y otra gente también uniformada que parecían de rugby u otro deporte autóctono. Todos fortísimos y con unas caras de indígenas muy patentes. 

El amigo Javier tras el trabajo ha tenido el detalle de venir a buscarme al aeropuerto y ahora mismo estoy instalándome en su casa. No hay como tener buenos amigos. Esta semana será bastante relajada. Hay que cargar las pilas y planificar mucho y moverse poco. Javi ha pensado en algunas cosas. Os iré contando. 
Por lo pronto mañana va a llover y yo pienso descansar a tope. Me perdonareis espero si este blog descansa un día. Me gusta alimentarlo pero mañana necesito un Kit Kat. Jejejeje 
Veremos. Igual si nos acercamos al partido tengo material y os cuento. Hoy estamos a once horas de distancia. Dadme un minuto que en seguida vuelvo. jejejeje.
Buenas tardes España. Hasta pasado mañana seguramente. Me voy a la piltra. 
Os quiero!!. 

martes, 21 de octubre de 2025

Último día en Sydney. Arte y naturaleza muerta.

    La mañana empezó con un buen cabreo porque el Museo de Arte Contemporáneo que me había dejado para el último día cerraba hoy por descanso. Luego se arregló todo porque el segundo Museo que tenía en la agenda superó con creces mis mejores espectativas.

    No lo encontré a la primera. Ya sabéis que a veces tanto el Maps como la IA sirven más para despistarte que para llevarte adonde quieres, pero bueno, empecemos como siempre revisando algunos edificios de la ciudad.

    Como veis los hay que están conectados por pasillos volantes. Insisto en la mezcla de antiguos y nuevos. Eso, con los parques, plazas y el agua hace que me haya chiflado estar aquí una semana.



    Al pasar por la fuente de ayer y la catedral no me he podido resistir a sacar algunas fotos más con nuevas perspectivas. 

Lo primero que he visitado, ya os digo que por confusión ha sido el Museo Australiano que en su nombre no da más datos pero está dedicado a ciencia y naturalezas muertas. Básicamente es un museo de esqueletos, animales disecados y algo de etnología. El de los cuernos es un animal del pleistoceno que se extinguió hace 7.700 años. El caballo fue un ganador de carreras. En Australia tienen mucha relevancia. El ave es un Cassowari, un pájaro muy raro y grande que vi a medias en uno de los zoos porque es muy tímido y estaba entre unas matas. La ballena en el techo tardé en reconocerla.

La parte más interesante con mucho es la de los dinosaurios. No deja uno de asombrarse del tamaño que tenían.

Ahí tenéis disecados a nuestro inquieto ornitorrinco, un cassowari, un diablo de Tasmania y otros.

También el wombac, desconocido para mí hasta que he venido, el koala, un tiranosaurio Rex diseccionado y otros.

Parece que algunos edificios o comunidades compiten a ver quién tiene una escultura más grande en la puerta. Mirad esos tres. Y que me decís del árbol?. Hay que verlo para creerlo. Cada rama es como un árbol bien grande por sí sola. Este es el país con más flores azules distintas que he visto.

Vamos con el plato fuerte del día. El Museo de Arte de Nueva Gales del Sur. Me acerco por ese paseo arbolado, veo las dos esculturas ecuestres en la entrada y para adentro. Tenía espectativas pero todas se han visto superadas ampliamente.

Son planta baja y dos sótanos muy bien acondicionados y con numerosas salas. Era fácil perderse entre ellas. En la foto de arriba a la derecha están montando una de ellas. El salón con mesas es el sitio reservado a los socios.

Como Dios me ha dado a entender he clasificado el material que es muy prolijo y de estilos y tamaños muy diferentes. Algunos de gran formato. Me propongo escribir poco porque las obras hablan por sí solas, aunque no me podré contener con algunas realmente sublimes. Mirad el cuerpo de ese joven escrutado por los "sapiens". O ese vagabundo dentro de la tinaja.

La he llamado (sin entender) pintura costumbrista. El cuadro de los periódicos me toca la fibra. Era una imagen tan normal en mi juventud...

No os digo nada de los púgiles en el rin cuando boxeaban Urtain o Pedro Carrasco, o Legrá. Con qué estilos tan distintos se pueden representar las ideas en pintura. La de abajo a la izquierda se llama "Las vendedoras".

Vamos ahora con cuadros cuyo contenido fundamental es una persona. En esta composición todos me parecen inmejorables, pero hay más.

Es que no me puedo decantar por ninguno. Me los quedaría todos y no me cansaría de admirarlos.

El del centro es un autorretrato de Tempe Manning (australiana). Me he quedado un rato haciendo la marca, como los perros, pero es que los que lo rodean son también increíblemente buenos. 

Vamos con algunas esculturas. Ese beso retorcido y ese abrazo son para verlos. 

Que bueno el aborigen. 

Otro ángulo del beso anterior, y esas caras, y ese niño, y la chica, y los bajorrelieves,...

Ese busto me encanta. Lo de abajo a la derecha es una foto de un estudio de escultura con los alumnos trabajando y el modelo posando.

Entre los siguientes hay guerras, historia y religión. Mezcla explosiva. Algunos ocuparían toda una pared de cualquiera de nuestras casas.

Ay la sensualidad, qué tema para un buen lienzo!. Verdad que os gustan todos?. El de los duendes hasta es gracioso.

Los dos cuadros de los perros son excepcionales. La performance (creo que lo llaman así) de las piedras suspendidas por tres cuerdas cada una del techo y con unas luces muy calculadas me ha llamado mucho la atención.

 Lo que sigue son paisajes. Es muy llamativa la caja de las pinturas con un cuadro en la solapa. La composición y técnica del cuadro de enmedio de abajo creo que pierde mucho en la foto. Todo el mundo, yo incluido, pero gente que parecía entender mucho, se paraban y lo comentaban ampliamente.

Los homosexuales y esas manos Drac Queen también tienen cabida en este Museo tan abierto y polifacético. 

Para niños y no tan niños esta sección con personajes de cuentos en esta especie de collages. En la última foto varios veinteañeros están haciendo pequeñas versiones que pincharán en la pared del fondo.

El mundo árabe también está representado con esas imágenes de Argel y Tánger entre otras.

Y los abstractos. Tengo que reconocer que aunque no entiendo algunas obras me atraen mucho.

Y ahí va un popurrí de cosas que quedaban sueltas y no he querido dejar fuera... Fotos, bodegones, etc.

De vuelta al hotel me he encontrado esta tienda de la NBA y le he tirado unas fotos. Las gorras son dedicadas a mi hijo Miguel que le gustan mucho.

Las camisetas de abajo a la izquierda son de dos de mis ídolos de juventud. Dennis Rodman y Scottie Pippen.

La jornada ha sido al final sobresaliente. Mañana me voy a Nueva Zelanda, a Auckland a ver a Javier Yébenes, uno de los objetivos y meta de este viaje. Estoy deseando abrazar al matrimonio y conocer a su hijo. Van a ser unos días muy especiales que os contaré por aquí. También tienen perra. Buenas tardes. 

Las cosas son como son y no como queremos que sean y este viaje ha llegado hasta donde tenía que llegar.

     Salí de Albacete con la idea de llegar a Estambul y allí según me encontrara decidir si seguía o me volvía. El viaje no ha podido ser m...