Ayer en la recepción del hotel les dije que había estado en el Parque Nacional y les pregunté que otras actividades me aconsejaban. Las hay de todo tipo y para todas las edades. Jhonatan el recepcionista me dijo que me podía reservar un paseo en un catamarán grande (40x15 m.) y me gustó la idea. Además me dejaba la mañana para holgazanear porque me recogían a mediodía y me daban de comer y una cena temprana para terminar en cuanto se pusiera el sol.
El país tiene cientos de opciones en cuanto a destinos y actividades y los costarricenses saben lo que se hacen y tratan estupendamente a sus turistas. Los hay a patadas. Ayer lo comprobé en el parque y hoy en el barco donde se hablaba más en inglés que en castellano.
Por la mañana después de desayunar me he acercado a los puestos que hay cerca del hotel. Hay mucho cartel vendiendo su fauna y pareos abiertos con el mismo tema.
Me van a faltar bichos por ver. El tucán es el que más siento, pero me voy contento. El balance es muy positivo.
Después de dibujar un rato me he ido a bañarme a la piscina que es poco profunda.
Cuando se ha hecho la hora, al barco. Tienen organizada la recogida de toda la gente por todos los hoteles. Es lo bastante grande como para moverse poco y no marearte que es lo único a lo que temía.
Al poco de zarpar nos hemos aproximado a una zona en donde había dos o tres barcos más parados como en círculo. Era porque escoltaban a una familia de ballenas (los padres y una cría). Que grandes son!!.
Luego nos hemos dirigido costeando hacia el Parque Nacional. Han pasado un par de pelícanos volando. En el barco un ambiente muy heterogéneo.
Lo que hay detrás de mi en la foto central es la península que llaman catedral en el parque, que tiene la cota más alta del mismo y a la que subí ayer.
Ya de vuelta en una zona que tienen señalizada paran los barcos para hacer actividades acuáticas. Ha tenido mucho éxito el salto al agua desde el segundo piso del catamarán.
Otras actividades son buceo (te dejan chaleco salvavidas, gafas, tubo y aletas), y caída al agua por un par de toboganes que tiene el barco en la popa.
Quedaba ver el atardecer. En cuanto amarillea paran los motores, sitúan el barco perpendicular al sol y esperan hasta que se oculta. Lo tienen todo muy bien montado.
Que os voy a decir de un atardecer en el mar. Los habéis visto todos mil veces. Quizás desde el agua alguna menos. La verdad es que me ha encantado.
Una vez que toca el agua, parece que lo succione. En pocos minutos desaparece totalmente.
En seguida arrancan de nuevo los motores y volvemos a la marina que tiene este aspecto al bajar del barco..
En fin, una jornada relajante y muy bella. Mañana toca otra vez madrugar. Me recogen a las 7,30 horas para llevarme al aeropuerto de San José donde a media tarde embarco con destino a Panamá para estar cinco días. Para nosotros Panamá es el país del "canal", una infraestructura descomunal que espero visitar, pero yo espero que sea muchas más cosas. En principio voy a reservar solo tres noches a ver qué otras cosas se pueden hacer en los alrededores. Mi idea era ir a Boquete, otra ciudad turística del país, pero viendo lo que pasó en Costa Rica, el itinerario es mejor que quede abierto a sugerencias. Costa Rica es realmente Pura Vida y la recomiendo fehacientemente. Felices sueños amigos. Buenas noches!!.
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