El Parque Nacional de Manuel Antonio es el más visitado de Costa Rica con dos mil quinientas entradas de media y la verdad es que merece la pena. Es relativamente fácil ver osos perezosos; hoy hemos visto tres, uno de ellos sin necesidad de prismáticos.
Con el guía andas un par de kilómetros por un sendero muy ancho y central del bosque viendo animales muy diversos gracias a la pericia de estos lazarillos auténticos que además cada vez que se cruzan (son muchos) se intercambian información de donde hay animales.
En la otra punta del parque te dejan a tu libre albedrío explicándote las diversas opciones que tienes para moverte y como salir (antes de las tres de la tarde).
Yo he arrancado a las 10,30 (la salida anterior era a las 7 de la mañana e intento evitar madrugones). Mi guía, Maik dice llamarse, no tenía más clientela así es que ha sido un tour privado. Con el trípode al hombro y mucha ilusión arrancamos.
Nos cruzamos con un guía que por esos caprichos de la naturaleza lleva esa ranita minúscula en el cuello de la camisa. Me maravillan esos animales tan pequeños y prácticamente con los mismos componentes corporales que nosotros. Enseguida nos encontramos con el primer oso perezoso allá en lo alto de un árbol enorme que parece estar posando como un artista. Lo vemos mirarnos complacientemente desde su atalaya. Primer objetivo del día cubierto. Me apetecía mucho.
Una bejuquilla (esa pequeña serpiente que no sé cómo ha podido ver), un cangrejo (Neo Terrestre) que ha evolucionado del mar a la selva, otro perezoso; a la rana de ojos rojos (muy codiciada por estos pagos) como está dormida no se le ven. Suelen estar más activas de noche. Esos puntitos negros en un árbol son gusanos, me lo creo porque me lo ha dicho Maik. Mariposas no he visto muchas y todas volando salvo esta.
Otro objetivo era ver alguna iguana, por lo prehistóricas que son. Esta ha salido a nuestro paso en el sendero. La lagartija, la llaman popularmente Jesucristo, es de las que anda por encima del agua incorporada.
Más osos perezosos, tres en total como digo, un mono aullador (se mueven en grupo y cuando uno detecta un peligro aulla y todos le imitan al unísono). En un momento dado cuando nos alejábamos han desencadenado uno. No podía creerlo, me ha parecido que nos sobrevolaba un avión.
A partir de ahí Maik se ha largado y yo me he ido a hacer este sendero por la península "catedral". Fué una isla pero los movimientos sísmicos (dice el guía que unos 200 diarios imperceptibles para el hombre) y los sedimentos marinos han hecho un tómbolo o istmo con una hermosa playa a cada lado. Ha sido duro, con mucha escalera pero con miradores muy bellos y la esperanza de ver animales. Imposible; un par de mariposas y un pájaro volando he visto. Con guía seguro que no habría dejado de verlos. Había además una pequeña corriente de agua y pequeñas lagunas donde seguro que había algo pero los profanos (han pasado bastantes turistas) ni nos enteramos.
Como os digo los rincones son numerosos y paradisíacos.
Muchísima gente aprovecha el resto de la jornada para bañarse y Maik me ha dicho una playa sin corrientes y sin peligro de fauna agresiva. Dice además que jamás han recibido denuncias de hurtos. Si hubiera llevado compaña me habría bañado porque he sudado como un cerdo, pero no me atrevo a dejarme móvil y documentos en playas con tanta gente. Ea!.
En una de ellas, un poco distantes pero visibles había pelícanos pescando. He disfrutado como nunca. Las escenas cayendo al agua como flechas para coger el pescado siempre me han fascinado y he estado un buen rato observándolos. No he podido captar esa imagen en concreto.
En la puerta del parque hay puestos de souvenirs con muchos pareos tendidos con todo tipo de animales locales y el lema: "Costa Rica: Pura Vida". Los de los osos perezosos son de los más cotizados y abundantes. Aprovecho para incluir en esta composición otro recuerdo que he dibujado en estos días y terminé ayer. Es el Templo de Borobudur, el más grande de todo el mundo budista que visité el 22 de Septiembre pasado en Yogyacarta en la isla de Java (Indonesia).

Mañana por la mañana piscinita y relax y a medio día me van a recoger para comer en un catamarán grande e intentar ver delfines, ballenas y el atardecer desde el barco que se recogerá con la luz del sol. Sigo recomendando venir a Costa Rica. Realmente es Pura Vida. Los guías te saludan por la calle con el lema. Igual que en "el Camino" la gente te dice "buen camino". Hoy me dicen que hay un grupo de Albacete en Tortuguero. Una pena haberlo tenido que excluir de la ruta. Buenas noches y dulces sueños. Los más madrugadores como mi amigo Eloy y algún otro ya estaréis abriendo un ojo. Que se de bien la semana. Un abrazo.
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