Pensaba que sería carísimo pero no es así y por tanto tiene mucho éxito. Te dan de comer nada más entrar para que al zarpar estés terminando. El menú, jambalaya, gumbo, ensalada, pescado empanado y una bebida. Los dos primeros son un guiso de arroz con varias carnes y un estofado servido también sobre arroz. Todo típico criollo y de Nueva Orleans.
El paseo por el río tan calmo es muy placentero y luego durante la primera hora te cuentan historias (que no entiendo), y la segunda te amenizan con un concierto de ragtime de altísimo nivel. Muy recomendable si alguno os pasáis por aquí.
Sobre las once, de camino al Cementerio de Lafayette que era el primer objetivo del día me he encontrado en la manzana anterior la iglesia católica de Nuestra Señora de Guadalupe. Es muy sencilla pero tiene unos detalles muy bonitos. Las vidrieras son buenísimas; he seleccionado la Anunciación, otra de Jesús en la cruz con Juan, María y Magdalena preciosa y la que más me ha gustado, la de "dejad que los niños se acerquen a mi". Había una decena. También me ha encantado el cuadro del "Descendimiento". Me recuerda mucho al paso de Semana Santa de la Catedral de Albacete, uno de mis favoritos. Sorprende esa imagen enorme en el jardín que asoma por encima de la valla de fuera.
En el Cementerio no me han dejado entrar. Solo visitas guiadas o con un permiso especial. No lo entiendo. La pela es la pela, supongo. La valla en alguna parte no era muy alta y he sacado alguna foto de los remates de algunos panteones.
En seguida he cogido el camino hacia el barrio francés y lo primero que me he encontrado es el museo de historia de las Américas. En su entrada las banderas de Luisiana, Estados Unidos y la de Castilla y León, símbolo de España en el Siglo XVIII. Oye, que me da mucho gusto verla por todas partes. Luego veremos que en el vapor también comandaba. El café donde he desayunado, con una estética hispano-caribeña total.
Llegando a la catedral, en la calle Decatur, una fábrica de puros y una tienda de sombreros muy típicas ambas. De la arquitectura no hace falta que os diga nada.

Dos monumentos preciosos he visto hoy; el primero al fundador de la ciudad. Lo componen el conquistador victorioso, un cura evangelizador y sentado en tierra un indígena. El segundo es a los inmigrantes con una especie de ángel que sale levitando de la espalda de un matrimonio y sus dos hijos con cara de asustados. Muy logrados ambos.
Pasada la una y media hemos subido al barco en medio de una estruendorosa interpretación musical que procedía de una especie de piano de vapor que había en el piso superior. Es la foto central de la composición y lo tocaba una señora. De nuevo nuestra bandera. Entramos directamente a un comedor muy apañado donde no tardan nada en servirnos. Iríamos unos 150 pasajeros, pocos para el tamaño del navío pero suficientes para tener buen ambiente.
El paseo, relajante, como os he dicho. Sentados en las cubiertas tomando el sol y haciéndonos fotos unos a otros. En las afueras de la ciudad las ruinas de unas instalaciones portuarias que han bajado en cuanto a su movimiento de mercancías. Ahora hay otros muchos y mejores medios.
A pesar de ello se ve movimiento de buques y barcazas de todos los tamaños. Las aspas del vapor son bien grandes.
Tras casi una hora de información empieza el jazz. Un trio formado por un pianista y un clarinetista, cantantes ambos y un trombón bajo de los que se enroyan al cuerpo. Tres fenómenos haciendo ragtime del bueno. El capitán dirige desde un habitáculo privilegiado encima del piso superior del barco.
Hay que decir que no es un puente sino dos. Uno para cada dirección de la autovía que sostienen. A la llegada un operario asomado en un saliente de la parte de arriba del barco comprueba el acercamiento a las balizas donde vamos a atracar y con ese altavoz manual le va soplando al capitán las órdenes que tiene que dar y este las repite por megafonía.

Hay tres clubes por el centro del barrio que quiero inspeccionar porque son parte de los recomendados en todos los folletos turísticos. El House of blues (la casa del blues) da un concierto a las 7 y son las 5, así es que sigo buscando. Hay otro llamado The Jazz Playhouse (la casa donde tocan jazz) que no logro encontrar. El tercero es el Preservation Hall (Salón donde conservan, se supone que el jazz). Ese es el primero de la composición con una gran cola en la puerta y todo vendido. Casi que me ha venido bien porque había un gran grupo local de veteranos y me habría quedado a pesar de estar ya muy cansado. Dice Chris que el club es de fama mundial. También os he puesto un muestrario de camisetas de NOLA (Nueva Orleans - Luisiana) y de nuevo el azulejo en el que entre otras cosas podéis comprobar los años en que España, o la Corona de Castilla gobernaron esta preciosa ciudad. De 1.762 a 1.803.

Eran menos de las seis de la tarde y se estaba liando ya en las calles Bourbon -sobretodo- y Royal la Marimorena.
La gente, muchos de ellos ya con atuendos más de Nochevieja que de un viernes normal, unos se tomaban la copa en la calle y otros dentro de los cafés, bares, pubs y clubes, la mayoría de ellos con música en vivo. Desde cualquier sitio de la calle no oias menos de dos o tres grupos a la vez, más los chiquillos percusionando con los botes de pintura. Un escándalo de miedo. Nos quejamos en Albacete de la calle Concepción.
Para meteros un poco más en ambiente os he hecho un par de composiciones de los neones. Había también en la calle gente que leía las cartas del tarot, adivinos, otros con mesas de ajedrez esperando contrincantes, músicos, saltimbanquis,... todo un circo.
Con las mismas yo que soy ya muy mayor y disciplinado a la fuerza, me he venido al hotel.
Quiero destacar para finalizar a este figura que es el que más me ha hecho disfrutar de todo el día con unos magistrales solos de trombón bajo haciendo no sé cómo, supongo que con la boca unos glissandos y unas escalas muy graciosas por lo originales. Les he comprado un cd que oiré mil veces en mi coche el verano que viene.
Mañana me queda una parte de la ciudad al otro lado del barrio francés desde mi hotel con un mercado muy anunciado y otra zona de clubes musicales. A las 8 tengo entrada para un concierto en el Teatro Joy cerca del hotel, y con eso culminaremos unos días de ensueño. Buenos días, que algunos ya vais abriendo los ojos. Yo me voy a dormir. Buenas noches.
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