jueves, 4 de diciembre de 2025

Chicago sube enteros en el cuadro de honor.

     Por lo pronto, de las tres ciudades que he visitado en este viaje, es con mucho la que más ambiente tiene. Y eso que hace mucho mucho frío. La gente, bien abrigada sale y se mueve. Cierto es que he estado en el cogollo, pero también lo hice en las otras y parecían desiertas.

    Vamos a empezar por la música. Menudo concierto se pegaron ayer los Guitar Madness. Que solos de guitarra y que voz la de Dee Alexander. Proverbial.


Miguel Zenón y Luis Perdomo son también dos fenómenos al saxo y el piano. He ido esta tarde, lo que pasa es que el bolero no es mi música favorita y aunque los han jazzeado muy bien, el concierto me ha gustado menos. 

El primer paseo hasta el río, aunque lo vimos casi todo ayer, no deja de ser un disfrute repetirlo. Qué bonita la torre del agua y los machones del puente. 

El primer destino era el Parque del Milenio. Estos edificios son ya del otro lado del río. Solo he visto ese mural, pero si os fijáis es bastante bueno. El primer edificio es la biblioteca de Chicago y lo de la lado es el primer monumento al llegar al parque.

Justo al lado hay una pista de hielo con bastante ambiente. Esta mañana he pasado un vídeo de un chico con el pelo teñido de verde que seguro que era un profesional. Lo hacía divinamente. 

El parque no es muy grande y estaban unas cosas frente a otras. Esa esfera irregular metálica era como un espejo en el que podías jugar a ver mil maneras de reflejarte por la forma que tiene. Había bastante turista y ha sido divertido. Estas son mis poses. Jejeje.

Las fotos del centro son de un anfiteatro hecho por el mismo arquitecto del Guggenheim al aire libre y los tubos de arriba tienen unos altavoces que generan un sonido envolvente de manera que parece que estás en una sala cerrada. Las otras fotos son de otro parque cercano llamado Maggie Daley con varios rocódromos y otra pista de patinaje pero esta en forma de camino de hielo para correr con los patines.

En una zona nevada del parque con esa vista preciosa de la ciudad estaban mis queridos patos. Esos que me vienen siguiendo desde Vancouver y que han llegado también a Chicago. 

Luego tenía en agenda por recomendación de Chris el Instituto de las Artes de Chicago, uno de los mejores museos de EEUU. Es ese edificio enorme y tenía muchas salas por las que uno podía perderse fácilmente. La primera de ellas ya impactaba. Dedicada a Elizabeth Catlett tiene un gran estilo y es una crítica agria y revolucionaria de los asuntos relacionados con los negros. Me ha encantado y sobrecogido a la vez. 

Tanto en las pinturas como en las esculturas logra transmitir el sufrimiento que durante mucho tiempo han tenido los de esa raza. 

     Ha sido una mujer muy implicada en lo social y ha hecho carteles también para promover determinadas iniciativas. El primer cuadro del siguiente grupo se llama el sufrimiento de una madre.

Otra obra impactante, esta de Raqib Shaw llamada "Paraíso Perdido" tiene unos veinte metros de larga y es absolutamente genial. Todo un mundo autodestruyéndose y habitado por criaturas inventadas con cuerpos de animales y cabezas feroces. Todo el mundo le echábamos un buen rato.

Menudo trabajazo y menudo talento hay que tener para pensar y realizar tal salvajada.

En la terraza del museo había tres esculturas menores porque lo que uno quería era ver las vistas por todos lados.

Mirad y disfrutar porque merece la pena. El segundo cuadro de abajo es una versión de un tema ya conocido; Judith con la cabeza de Holofernes, pero es una versión muy original me parece.

Hay tanta variedad de estilos y tanto nivel en todas las obras que da mucho gusto pasear por las salas. Hay secciones que por ya muy vistas, al menos para mí, no he recogido; cosas de Egipto,  Grecia y Roma, arte budista e hindú,... Una enormidad.

Como veis hay cubismo también de nivel y luego veremos también abstracto. No les falta de nada.

Los dos paisajes del siguiente montaje me han encantado, y los dibujos estaban en una sala de la cafetería y me han hecho gracia.

La sección de motos y las chicas que las enseñan no está nada mal. La verdad es que me ha sorprendido. 

También la escultura estaba bien recogida y representada por artistas de primer nivel. Ese arquero y la pareja de enamorados son muy buenos. Las otras obras también me gustan pero entiendo menos.

La cabeza en primer lugar es nada menos que de Picasso. 

Estos son algunos de los abstractos de los que os hablaba y un espejo muy artístico 

El cuadro último en el que parece que se está haciendo una güija está muy lograd, no?

Y eso ha sido todo. Me he venido al hotel a trabajar un rato y luego al concierto. Mañana os cuento más cosas que se me ha hecho muy tarde. Como veis el ambiente navideño está a tope por aquí también.

Mañana toca despedir Chicago y estoy barajando varias opciones. Ya os contaré. Que tengáis buen día. Un abrazo. 

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Chicago, una ciudad con mucha clase!!.

     Venía precedida de muy buena fama y se ha confirmado, y es que una ciudad con esa ubicación con río y lago, era lo normal.

    No le voy a poner pegas por el frío porque he tenido la suerte de que estuviera nevando y eso atempera un poco el ambiente. Entre lluvia y nieve no hay color. De vez en cuando hay que refugiarse en algún gran almacén o iglesia para coger temperatura pero me ha encantado, especialmente el paseo por el río. 

    Os voy a hacer una crónica cronológica tal y como ha sido el paseo porque se ha reducido a edificios, nieve, un par de iglesias y algún gran almacén. El de la izquierda es mi hotel y las otras dos torres están en mi calle. Es una zona céntrica.


En la misma manzana hay una iglesia Baptista. Esta modalidad no dedica las iglesias a ningún Santo. No cree en mediadores sino en una relación directa con Dios. Es muy curiosa. Donde debiera estar el altar hay un par de sillones a dos alturas diferentes donde se supone que se sienta quien dirige las plegarias. 

Por la avenida Míchigan (nombre también del lago) he bajado hasta el río. Esa preciosa torre que más parece una chimenea y el edificio al otro lado de la calle son instalaciones de la compañía que controla y administra el agua de la ciudad

Momento para calentarse, miccionar y huir un poco del frío. La tienda de abajo a la derecha me ha recordado a mis nietas. Sobretodo la peque es muy de unicornios. La de la izquierda es solo de gorras. Esa me ha recordado a mi hijo que tiene una buena colección. Hay mucho adorno navideño y un cartel de propaganda de U.S. Air Force. "Únete a nuestro equipo", reza.

Entre grandes torres muy lujosas se baten algunos edificios antiguos en una pequeña proporción. 

Esta otra es San James, una catedral Episcopal cristiana pero no depende de Roma. Hay que ver cuanto cisma con tal de diferenciarse y andar a la fresca unos com otros.

Me ha gustado más que la otra. Ambas tenían el techo de madera, pero el de esta con esas estructuras para sujetarlo era sensacional.

En seguida llegamos al río. El paseo entre tanto edificio a cual más moderno y la nieve llenando de motas blancas el chambergo ha sido muy relajante. En verano debe haber un ambiente tremendo. En esta época había muchos comercios y negocios de restauración cerrados. Esa casa antigua del centro a la derecha es quizás lo que más me ha gustado de todo el recorrido.

Hay unos puentes levadizos cada 100 metros poco más o menos muy macizos. Los tres que yo he pasado de hierro. Todos parecen muy antiguos. 

Los accesos son antiguos y muy bonitos. Hay tours en barca y en bus para conocer la ciudad. Uno de los de autobús se llama la "ruta del Crimen". No renuncian a la época en que Chicago fue el imperio del hampa y la camorra. 

El edificio de la izquierda es de Burberry. Todas las grandes marcas Tiffany, Zara,... Tienen sus tiendas en Míchigan Avenue. Volvía al hotel por otra paralela pero bajaba mucho el nivel de tiendas y edificios y he vuelto por el mismo sitio que he bajado. Solo me he separado un poco para buscar un restaurante y tomarme un "ramen" que estaba buenísimo. En las dos fotos de abajo a la derecha se ve mi hotel. Es el del letrero blanco. Aunque tiene 21 pisos, parece un enano junto a sus vecinos. 

La ruta no ha llegado a las cinco horas, pero hace mucho frío y empezaba a bajar la temperatura, y esta tarde/noche quiero además buscar un local donde haya buena música. Creo que ya lo tengo, así es que mañana os contaré. Chicago es sin duda otra de las grandes. Buenas noches. Felices sueños. Os supongo ya a todos bajo el agua. Mañana más. Un abrazo. 

martes, 2 de diciembre de 2025

Chicago, una ciudad por debajo de 0° C.

     A todo el que le he comentado que mi siguiente parada era Chicago sin excepciones en seguida me ha dicho: Uy que frío!!!.

    La ciudad me ha recibido con -6° C pero es que mañana se esperan -7° de máxima y -11° de mínima.

    El vuelo ha sido muy bueno. Ha tardado una hora menos de lo programado y el avión se ha movido muy poco. Al salir hemos sobrevolado San Francisco y he podido sacar esta foto del centro moderno muy parecida a la que se ve desde el puente.


Esos son barcos también de la Bahía de San Francisco. A la media hora de viaje hemos visto esa cordillera nevada. Un preludio de lo que nos espera. 


Una vez en Chicago, nieve por todas partes. La foto de enmedio es el grosor de la que había junto a la pista de aterrizaje. El aeropuerto engalanado y muy bonito de cara a la Navidad. Como aquí son dos horas más tarde, cuando he llegado estaban cerrando todas las cocinas así es que me he pedido sopa y ensalada, dos clásicos rápidos de servir y me los he tomado en la barra de un bar que estaba recogiendo.

Lo primero que quiero hacer mañana es terminar de planificar los próximos días porque pensaba alquilar un coche pero creo que tengo tiempo suficiente para hacerlo más lento y en tren y autobús y me ahorro la conducción de unos 2.000 km en 10 días, que está uno my mayor. A ver si me cuadra.
Lo poquito que he andado para ir a cenar está todo nevado. Han limpiado las aceras pero aun así hay algunas capas de hielo así es que tendré que ir con mucho cuidado. 
Ya sabéis que las jornadas que viajo no hay mucho material así es que mañana arrancaré con la ruta de la música. Buenos días que empezareis en seguida a levantaros. Hoy hemos reducido la diferencia horaria a 7 horas (más vosotros que yo). Me voy a dormir. Un abrazo. 



lunes, 1 de diciembre de 2025

El Puente de san Francisco es la guinda de la ciudad.

     Hoy ya tocaba visitar el puente de cerca y poco más nos queda por hacer en esta gran metrópolis. Salí un poco tarde porque quería llegar ya con el sol en su sitio y además tenía antes que sacar el avión para mañana que aún no lo había hecho y concretar la ruta de la próxima quincena que va a girar prácticamente alrededor de la música

    La entrada y paseo por el Golden Gate Bridge está muy bien organizada. Hay un centro de visitantes con tienda, un plano muy claro con los accesos (a veces algunos planos en lugar de orientarte te confunden), una maqueta que explica como se comportaría el puente en un terremoto en forma de grandes cajones independientes, una sección del gran cable que lo sostiene por arriba formado por centenares de cables de menos de un centímetro de diámetro para darle más flexibilidad y la estatua de Joseph Strauss, el ingeniero jefe. Todo presidido por la bandera.


En la segunda foto se ve bien la sección del cable soporte que es el que da la forma al puente por arriba. Desde la pasarela para bicis y peatones las vistas abajo del paseo inferior y el perfil de la ciudad a lo lejos son fantásticas. Solo algunas partes no muy largas del viaducto tienen protección. El resto nada más que la barandilla.

Los dos pilares que soportan todo el peso realmente impresionan. En el primero está el cuadro de honor con los Oficiales, Directores, Ingenieros y Contratistas que hicieron esta obra grandiosa. 

Solo les pongo un pero. En esa zona no hay más que una pequeña cafetería con comida rápida eso sí, bien orientada. Desde allí a unos 40 metros he robado este par de fotos a una familia hindú que estaba inmortalizando el momento.

No tenía claro que hacer después porque estoy aún cansado del día de ayer por el madrugón y el viaje, pero bueno, me he acercado al parque botánico que aunque me hace andar, siempre me relaja. Nos recibe ese impresionante ejemplar y luego dentro hay unos cuantos más muy robustos.

También los hay no tan imponentes pero de bella factura. Las dos primeras fotos en vertical a la izquierda son de una "Mahonia".

En el recinto hay algunos adornos en forma de esculturas de grandes flores y árboles que para mí gusto sobran.

El clima y la humedad de San Francisco facilitan que en invierno sigan habiendo flores. Las que he visto son viejas conocidas que no por ello pierden su encanto. 

La naturaleza y sus colores son una parte muy importante del embrujo de este viaje. 

Poco más ha dado de sí el día. No he dado muchos tumbos por el parque porque estaba deseando llegar al hotel. Como estará mi cuerpo que he localizado esta mañana un par de locales donde probablemente haya esta tarde/noche música en vivo y no me voy a acercar.

Esta es la última serie que he hecho. La verdad es que son todas muy bonitas. Qué cantidad de colores y formas. Hoy me acostaré pronto y mañana que viajo y es posible que pasado también me tomé dos días de baja intensidad para coger con fuerza lo que inmediatamente viene que es un recorrido por las ciudades icónicas del country americano, el jazz y el blues. Palabras mayores.

Mañana os contaré cómo va el viaje a Chicago y os iré desvelando la ruta que ya tengo bastante clara. Unos amigos de la asociación de Amigos del Jazz la hicieron este verano pasado y volvieron encantados así es que prácticamente la voy a fusilar.
Mientras tanto a descansar. Que os vaya muy bien el día. Reconectamos en unas horas. 
Un abrazo. Recomiendo San Francisco a quien quiera y pueda viajar hasta aquí. 

Yosemite puso a prueba mis capacidades físicas.

     Que como todo el mundo sabe son bastante limitadas. El último tramo para llegar a la catarata tenía mucha piedra de río para mí y a los 20 metros me di la vuelta. E igualmente bajar tres kilómetros andando por una cuesta no menor que luego había que subir para ver las grandes secuoyas con hora y media de tiempo para hacerlo me hizo renunciar tras algo así como un kilómetro de bajada. "Inteligente decisión me dijo el guía al subir". Algo es algo. Jejeje.

    El valle de Yosemite se encuentra a unos dos mil metros de altura sobre el nivel del mar y las cumbres que ahora veremos suben algo más de otros mil metros desde el valle. Alguna de ellas en vertical. La amplitud del mismo es grandiosa. Brian, el guía, me ha contado que con 18 años, un amigo y un Volkswagen se hizo 13.000 millas por más de cuarenta estados de la Unión visitando todos los parques nacionales, y que su favorito era este. Es por lo que lleva tres meses trabajando como guía. Eso nos puede dar una idea de lo que he visto, porque las fotos seguro que no hacen justicia. 

    En ese camión tipo escolar que veis ahí abajo hemos hecho más de 600 km hoy para ir, volver y visitar el valle. En uno de los parking me he encontrado ese Tesla que debe ser totalmente eléctrico por el panel que lleva en el techo pero que a mí estéticamente me parece horrible.


El primer contacto con el valle ha sido desde el autobús. Algo así como la lectura del guión porque hemos ido hasta el fondo del mismo de un tirón para luego ir parando a la vuelta y hacer más corto el recorrido de regreso por la tarde.

En el primer mirador al fondo del valle había mucha gente, una maqueta del mismo y mucha montaña y mucho árbol alrededor en una mañana espléndida. El tiempo en general está acompañando mucho. Los del tour al hacer la reserva me dijeron que me abrigará bien y lo he hecho pero hemos tenido sol todo el día y eso en una mañana de invierno ayuda mucho.

Después del mirador, derechos a la cascada. En alguna de estas fotos se ve que tiene varios saltos. Luego cuando te acercas solo ves el último, pero la altura total de caída libre es de 740 metros nada menos.

Esa ha sido mi primera prueba. Después de un magnífico paseo hasta llegar al río se puede subir al pié de la cascada pero por un pedregal de grandes cantos rodados y algunas piedras de gran tamaño a lo que en seguida he renunciado. En las fotos se ve a la gente por allí cerca. Hay senderos para subir arriba del todo también. Para buenos caminantes y escaladores Yosemite es un auténtico paraíso. Una de las jóvenes de mi grupo al otro lado de la cascada ha visto un oso, lo ha grabado y nos lo ha estado enseñando. Que suerte.

A la siguiente roca de granito que hemos ido a visitar, para mí lo más impresionante del parque por lo vertical de sus paredes, altura y dimensiones la llaman "el Capitán". Parece que la han colocado en un lugar para que destaque porque llama mucho la atención. 

Aquí tenéis algún detalle de la pared que da al lado desde donde mirábamos. Ampliad la foto de en medio a la izquierda y la última. Veréis como una tirita amarilla. Es de una gente que a más de 800 metros de altura sobre el valle y casi tres mil sobre el nivel del mar está haciendo vivac. Ahí lo dejo. 

Esto son parte de los senderos sencillos que hacemos los guiris tomando el solecito, despacio y entre árboles gigantes. Una auténtica gozada.

Los de arriba son Brian el guía y un par de negritas muy simpáticas de Fidji (madre e hija) que he conocido en la excursión. No sé quién lea esto pero yo he tenido que preguntarle a Chris donde exactamente situar a esas islas en el Pacífico (las atlánticas me las se), y si conforman un país independiente o pertenecen a otro grande de los que tienen más cerca. Están entre Hawaii y Australia, son unas 300 islas 100 habitadas y un pequeño país independiente que merece una visita. La gente de abajo estaba mirando la pared del Capitán observando a los alpinistas, y alguno con grandes teleobjetivos sacándoles fotos. 

Cuando más abajo las aguas del río se remansan, los espejos que de forman de las montañas y arboledas son una pasada.

Por último ha llegado mi segundo test. Brian me ha explicado la ruta, ya me ha anticipo que no creía que la pudiera hacer y yo con todo el ánimo del mundo y la ilusión de ver las grandes secuoyas, algunas horadadas con unos pasadizos por los que cabe un gran coche, he tirado para abajo a todo lo que daba que no es mucho. Cuando llevaba algo menos de un kilómetro, la cuesta era cada vez más pendiente y luego tenía que subirla..., en fin que os voy a contar, arrancada de caballo y frenazo de burro. Con el rabo entre las piernas Miguel se ha dado media vuelta y ha subido la cuesta sin ver a los más gigantes con el fin de estar arriba a mi hora. Además los árboles que me rodean, también gigantes, la mayoría eran de otras especias también gigantes. Los dos de la última foto si son secuoyas. Así como más redonditos de arriba, pero esas son muy  jóvenes. La luna flotando ya en el cielo no deja de ser nuestro espectáculo diario. 

En la parte de arriba del sendero que baja a los grandes gigantes hay nieve helada a rodales. La verdad es que el bosque impresiona. Cuando me he dado la vuelta durante un buen rato he estado solo. Me acordaba de la chica y el oso de esta mañana. Por un lado me hacía mucha ilusión ver uno. Por otro, obviamente estaba acojonado. Ha sido un momento intenso de la tarde.

Antes justo de empezar el sendero hay una sección de secuoya de tamaño mediano según el guía con letreros que dicen el grosor que tendría en un año concreto y lo relacionan con una construcción famosa que se hizo en la fecha en la que la secuoya alcanzaría ese grosor. Se trataría de un árbol que ahora tendría 2000 años. Los letreros dicen:
Año 70. Construcción del Coliseo Romano.
Año 532. Construcción de Santa Sofía en Estambul.
Año 700. Templos Mayas en Guatemala.
Año 1113. Templo de Angkor Wat en Camboya.
Año 1468. La Gran Muralla China
Año 1650. El Taj Mahal de Agra en India
Año 1937. El Puente de la Bahía de San Francisco.
Pero es que las hay del tamaño del círculo de piedras que rodea a la sección que acabamos de analizar. Las más grandes de estima que tienen 3.000 años.

Ya de vuelta el sol nos mandaba sus últimos rayos. El regreso se ha hecho pesado pero el día ha merecido mucho la pena.

La entrada en San Francisco por otro puente más largo que el Golden Gate pero menos espectacular no tiene desperdicio. 

Mañana el objetivo es ver bien el puente y pasear por un par de pulmones de San Francisco, y si me entero de alguna actuación que merezca la pena, también me lo plantearé. Que paséis un buen día, amigos. Yo me voy a dormir.

Las cosas son como son y no como queremos que sean y este viaje ha llegado hasta donde tenía que llegar.

     Salí de Albacete con la idea de llegar a Estambul y allí según me encontrara decidir si seguía o me volvía. El viaje no ha podido ser m...