lunes, 1 de diciembre de 2025

El Puente de san Francisco es la guinda de la ciudad.

     Hoy ya tocaba visitar el puente de cerca y poco más nos queda por hacer en esta gran metrópolis. Salí un poco tarde porque quería llegar ya con el sol en su sitio y además tenía antes que sacar el avión para mañana que aún no lo había hecho y concretar la ruta de la próxima quincena que va a girar prácticamente alrededor de la música

    La entrada y paseo por el Golden Gate Bridge está muy bien organizada. Hay un centro de visitantes con tienda, un plano muy claro con los accesos (a veces algunos planos en lugar de orientarte te confunden), una maqueta que explica como se comportaría el puente en un terremoto en forma de grandes cajones independientes, una sección del gran cable que lo sostiene por arriba formado por centenares de cables de menos de un centímetro de diámetro para darle más flexibilidad y la estatua de Joseph Strauss, el ingeniero jefe. Todo presidido por la bandera.


En la segunda foto se ve bien la sección del cable soporte que es el que da la forma al puente por arriba. Desde la pasarela para bicis y peatones las vistas abajo del paseo inferior y el perfil de la ciudad a lo lejos son fantásticas. Solo algunas partes no muy largas del viaducto tienen protección. El resto nada más que la barandilla.

Los dos pilares que soportan todo el peso realmente impresionan. En el primero está el cuadro de honor con los Oficiales, Directores, Ingenieros y Contratistas que hicieron esta obra grandiosa. 

Solo les pongo un pero. En esa zona no hay más que una pequeña cafetería con comida rápida eso sí, bien orientada. Desde allí a unos 40 metros he robado este par de fotos a una familia hindú que estaba inmortalizando el momento.

No tenía claro que hacer después porque estoy aún cansado del día de ayer por el madrugón y el viaje, pero bueno, me he acercado al parque botánico que aunque me hace andar, siempre me relaja. Nos recibe ese impresionante ejemplar y luego dentro hay unos cuantos más muy robustos.

También los hay no tan imponentes pero de bella factura. Las dos primeras fotos en vertical a la izquierda son de una "Mahonia".

En el recinto hay algunos adornos en forma de esculturas de grandes flores y árboles que para mí gusto sobran.

El clima y la humedad de San Francisco facilitan que en invierno sigan habiendo flores. Las que he visto son viejas conocidas que no por ello pierden su encanto. 

La naturaleza y sus colores son una parte muy importante del embrujo de este viaje. 

Poco más ha dado de sí el día. No he dado muchos tumbos por el parque porque estaba deseando llegar al hotel. Como estará mi cuerpo que he localizado esta mañana un par de locales donde probablemente haya esta tarde/noche música en vivo y no me voy a acercar.

Esta es la última serie que he hecho. La verdad es que son todas muy bonitas. Qué cantidad de colores y formas. Hoy me acostaré pronto y mañana que viajo y es posible que pasado también me tomé dos días de baja intensidad para coger con fuerza lo que inmediatamente viene que es un recorrido por las ciudades icónicas del country americano, el jazz y el blues. Palabras mayores.

Mañana os contaré cómo va el viaje a Chicago y os iré desvelando la ruta que ya tengo bastante clara. Unos amigos de la asociación de Amigos del Jazz la hicieron este verano pasado y volvieron encantados así es que prácticamente la voy a fusilar.
Mientras tanto a descansar. Que os vaya muy bien el día. Reconectamos en unas horas. 
Un abrazo. Recomiendo San Francisco a quien quiera y pueda viajar hasta aquí. 

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