lunes, 5 de enero de 2026

Por el valle de "Guajaca" en el sur de Méjico.

     Así lo pronuncian y me gusta más que como lo escriben (Oaxaca). 

    Es una zona montañosa con pueblos pequeñitos, numerosos dialectos prehispánicos y muchos atractivos naturales arqueológicos y culturales. 

    Nos han juntado a un grupo "muy bonico" (palabras de Maribel) y variado (Bélgica, Brasil, Madrid, Albacete, Chiapas, Ciudad de Méjico, Taiwán y otras procedencias también mejicanas) de 18 personas con un joven guía super simpático y culto que nos ha hecho pasar un día muy entretenido.

    Ángel el guía de hoy, Miguel su padre, Luis el conductor, Enrique el guía de ayer, Salvador el anterior. Que gozada después de tanto guiri. Ahora los guiris somos nosotros. 

    La primera visita ha sido a Santa María del Tule donde está el árbol más ancho del mundo. Tiene unos dos mil años y para abrazarlo hacen falta más de 50 personas. Se le ve súper sano y no es un Tule sino una sabina. Esos son el Ayuntamiento y la parroquia. No dejan acercarse a él a tocarlo, si quedan fuera de las vallas las puntas de las ramas que podía tocar con la cabeza.


Después en Teotitlán hemos visitado a la familia Gutiérrez que utilizan técnicas prehispanas para hacer tejidos de lana de oveja mediante el cardado, la rueca, el telar y los tintes naturales (cochinilla, musgo de roca, índigo o añil). De la demostración lo más curioso para mí ha sido ver cómo hacen el hilo con la rueca. 

Estos son sus productos estrella en unos colores muy atractivos.

En Mitla primero hemos visitado una zona arqueológica. Los habitantes tienen como lengua madre el "nauatl" pero todos hablan español. Se encuentra en el valle de Tlacolula. Las ruinas son del siglo XIII al XV construidas por los zapotecos y tienen una arquitectura única hecha con pequeñas piezas de barro ensambladas sin argamasa ni barro todas de dibujos geométricos diferentes. Al llegar los españoles con parte de las piedras de esas construcciones hicieron el templo de San Pablo que vemos tras los cactus.

Maribel ha subido al lugar donde residía uno de los oficiantes religiosos zapotecos. Esas construcciones con escaleras altas y estrechas por donde todos han trepado a cuatro patas no son para mí. 

En la comida se ha sentado con nosotros el joven taiwanés que estudia español y quiere ser diplomático que como tiene un nombre muy complicado para nosotros ha dicho que le llamemos Rafa. Hemos comido muy cerca de Mitla, en Tlacolula que da nombre al valle y tenía un mercado dominical muy curioso. Con mucha confección muy atractiva. Me ha faltado un tris para comprar una camisa. Ahí tenéis el cartel de los chiles de Méjico todos super picantes. Era un buffet libre bastante apañado. Yo entre otras cosas he comido "chapulines" (insectos de dos centímetros parecidos a los saltamontes) con crema de patatas. Son muy populares, los fríen y no saben a nada. No sé qué nutrientes aportarán. El conjunto estaba bueno. Algo extraña a nuestra boca la textura del chapulín. 

Tras la comida nos cuenta Ángel el guía que vamos a Hierve el Agua, que son unas terrazas calcáreas con cascadas petrificadas únicas en el mundo junto a las de Pamukkale en Turquía. Sin saberlo he hecho pleno visitando las dos en este viaje. Bingo!!. Jejeje 

La única diferencia con Pamukkale es que allí las aguas son termales y aquí están a la temperatura ambiente. A nosotros nos parecían frías para bañarnos, pero mirad el ambiente de los nativos.

Había dos rutas, una muy, muy exigente con casi trescientas escaleras desiguales e incómodas que ha hecho Maribel con la inestimable ayuda de "Rafa" y que llevaba a las cascadas petrificadas, y una ruta enladrillada con bastante pendiente por la que he bajado yo a las terrazas y que veis en la primera composición.

De regreso al Hotel Las Mariposas hemos parado en una Mezcalería para ver cómo hacen esa bebida suya famosa, el "mezcal". Todo como el orujo, tras pasar por una piedra de molino, el agave (parecido a un cactus) se pone en un alambique y se procesa. Parecido también al tequila. Nos han ofrecido una degustación. Los hay hasta de 40 grados.

Mañana haremos otro tour por distintos pueblos también del valle de Oaxaca: Monte Alban, Coyotepec y San Antonio Arrazola. Artesanía en madera, cerámica con barro negro y más arqueología. Con el tiempo que hace, otro día de verano cultural. Seguid descansando amigos que es pronto. Buenas noches.

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