domingo, 4 de enero de 2026

Oaxaca (Guajaca lo pronuncian ellos) es Méjico en vena!!.

     Cinco horas de autobús (muy bueno por cierto) terminan cansando y si al bajarte inicias la visita para que no te cierren los templos y mercados, la jornada termina siendo dura.

    De Puebla salimos por una gran llanura. Nos separan 340 km de Oaxaca adonde se entra por un gran valle de montañas que no nos han parecido muy altas. Hoy la visita ha sido a la ciudad. Mañana será el valle y podré hablar con conocimiento de causa. Una zona de colinas muy extensa está totalmente construida de pequeñas casas (chabolas en algunos casos) es la entrada a la ciudad aunque el centro está en un sitio llano y muy cómodo de pasear.

    La zona histórica monumental es asombrosa por el grado de conservación de los edificios, el gentío que la habita en una especie de caos organizado y la estricta normativa que nos cuentan está muy concienciada del tesoro que tienen.

    Es significativo que todos los tours de Méjico, que es un país grande, vayan al norte, sur, este u oeste pasan por Oaxaca.

    Enseguida nos atrapa el ambiente colonial español en las viviendas y la vida tan activa en sus plazas y mercados. Gran parte de la gente en Méjico vive de la poquita venta ambulante pero especializada y la mercancía que lleva encima (sombreros, algodón, pastas, globos, baratijas, ungüentos mágicos, disfraces que ofrecen fotos, artefactos sonoros,...y una pléyade de productos y divertimentos a veces muy originales) que te hacen sentirte en un país de las maravillas invadido por indígenas. Es una sensación muy potente.


Presumen de ser modelo de ciudad colonial española y éstos edificios demuestran que lo han conseguido con creces.

Una gran mayoría son católicos y de ellos, también mayoría practicantes. A la catedral hemos entrado como 20 minutos o media hora antes de la misa y ya había mucha gente cogiendo sitio. 

Hay veintitantas iglesias y hemos pasado por unas cuantas pero me resulta imposible retener más datos que los de las dos principales. Si se que el claustro y la fachada de la foto de la  derecha en medio son del primer convento que edificaron los dominicos en el lugar donde se oficio la primera misa en el siglo XVI

Hay dos mercados absolutamente fascinantes para todo aquel que guste de estos lugares; el de Benito Juárez y el del 20 de Noviembre. Los puestecillos que te encuentras en ambos, uno más gastronómico y otro más comercial, son muy auténticos. Incluso dentro de los mercados con establecimientos estables hay multitud de vendedores ambulantes paseando por sus estrechos pasillos intentando colocar su producto, lo cual los hace aún más bulliciosos y atractivos.

En el gastronómico está el "Pasillo de Humo" en el que a ambos lados hay numerosas carnicerías cada una con su parrilla al lado preparando la carne a quien lo desee tras adquirirla. Nosotros la hemos pagado y dicho donde estaríamos y al rato nos la han llevado cocinada. Maribel que no come carne ha tenido que elegir entre los productos de la huerta que también te ofrecen en otros puestos.

Luego hemos pasado por un molino de cacao donde preparan la molienda a la carta a los locales y restaurantes. Es un chocolate para beber y cada uno dice la proporción de cacao, azúcar, almendra, canela, cacahuete y a veces vainilla o anís según te guste más o menos amargo o dulce. Hemos visto hacer alguna en el momento, hemos probado cantidad de variedades y hemos comprado algunas. Moka (uno de mis preferidos), anís, vainilla, cardamomo, amargo, semiamargo,... Mmmm...!!

Nos han sentado en un banco corrido con una especie de estantería en medio de la mesa, y ahí nos hemos apañado. Los puestos de hierbas medicinales, raíces, chiles y picantes, algunos auténtico fuego en la boca son muy genuinos y la fragancia al pasar por alguno de ellos muy agradable.

Lo siguiente es la catedral. Sus torres fueron mucho más altas pero los subsiguientes colapsos debidos a los terremotos de la zona hicieron que las rehicieran más bajas y con contrafuertes. Está dedicada a la Asunción de la Virgen. La imagen es de las más bonitas que conozco. El Cristo (de madera) desde que un incendio provocado por un rayo lo dejó indemne es conocido como "el Señor del rayo". Está en una capilla lateral pero tiene tantos peregrinos como la propia virgen por lo que han añadido una réplica en el altar mayor.

La visita ha concluido en el complejo de Santo Domingo, una construcción con convento y otros anexos con un impresionante barroco (neohispano lo llaman) en su interior. Todos los techos y rincones además de las paredes están ornamentados con todo tipo de detalles y dorados.

Entre otras la Virgen de Guadalupe, patrona nacional siempre está presente, si no en el altar mayor en alguna capilla lateral.

Entre iglesia e iglesia me dejo para el final los espacios ocupados por fotos de desaparecidos que ya os vengo contando que inundan el país. La guía nos ha dicho que estemos antes de las nueve en el hotel ya cenaditos y que no nos internemos en calles pobres de luz.

Mañana visitaremos el valle y nos han dicho que podremos bañarnos en Hierve el Agua, si bien no son aguas termales y el líquido elemento a pesar del nombre estará frío. Ni echaré el bañador. Creo que el paseo va a ser también cautivador. Por la noche os cuento. Buenas noches, buenos días. 

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