Ellos lo escriben así, con "x", aunque lo pronuncian con "j"; una más le las curiosidades de esta nación colorida, sufrida, y muy vital. Nos ha encantado la experiencia en todos los sentidos. Yo particularmente recomiendo este viaje, eso sí, dirigido por una agencia y moviéndote con guías locales que saben donde se meten.
Los desaparecidos por centenares y la cantidad de policía y ejército que se ve por todas partes dicen a las claras que no es un país para aventurarse. Nosotros nos hemos sentido muy seguros incluso los ratos que hemos paseado solos, obviamente por las zonas que antes nos habían recomendado.
zapotecos, aztecas y españoles son las tres culturas de las que más nos han hablado, todas ellas muy potentes y presentes en cada rincón de Méjico. Para nosotros siempre ha sido con "j".
La mañana ha empezado algo revuelta. Nos han metido en un furgón a tres grupos con diferentes horarios y destinos y enseguida estaba claro que la cosa no iba a funcionar. Una de las agencias contratadas por la nuestra desde España era un tanto pirata. Maribel y Mónica (una abogada argentina de 76 años de la que nos hemos hecho amigos han protestado, nos han separado a los tres del otro grupo (colombiano), y todo ha mejorado. La primera parada ha sido en el taller de un famoso platero. Tenía cosas bonitas que os muestro.
Además de las figuras repitiendo los temas que hemos visto plasmados en otras artes tenían objetos de regalo turísticos. Me he probado unas camisetas pero por aquí la gente es bastante pequeña y no tenían tallas por encima de la XL.
A partir de aquí Mónica, Maribel y yo nos hemos movido solos en un furgón y hemos estado muy a gusto. La argentina, como todos sus paisanos inteligente y muy parlanchina. El primer objetivo ha sido el Lago de Xochimilco. Tiene nada menos que 180 km de canales y más de 2000 trajineras (así llaman a las barcas que mueven con un palo largo). El paseo en una de ellas es muy placentero y están todas adornadas con colores muy vivos.
En otras muchas barcas viajan mariachis intentando que los contrates para cantarte junto a tu embarcación pero nos han pedido 300 pesos por canción (unos 15€), y ha sido que no.
On unas Coronitas frescas y y la conversación con Mónica, Gabriel (el guía) y los dos barqueros hemos tenido bastante.
A mediodía teníamos la entrada en la Casa Azul donde vivió Frida Kahlo; para mí el plato fuerte del día. Es prácticamente tal y como me la esperaba, pero me gusta su estética, colores, y distribución de su hogar y sobretodo de su jardín.
La relación liberal de Frida y Diego, el accidente que le provocó un gran daño en la columna y la amputación de una pierna, y su peculiar forma de entender la vida y el arte lo inundan todo (taller, cocina, habitaciones e incluso su lecho de muerte. Como curiosidad falleció exactamente 17 días antes de que yo naciera aún muy joven (47 años) tras una vida con mucho sufrimiento. Me ha encantado su taller con mucha luz, un material muy de pintores (Diego Rivera, el amor de su vida y gran muralista de contenidos sociales también lo era) y una silla de ruedas junto a su caballete.
Obviamente la casa está llena de muebles de madera de la época, cuadros (no muchos) y fotografías. Los azulejos son una anécdota que señala los aseos de ambos secos.
Las habitaciones con una parte (me da que muy minoritaria) de sus vestidos son muy atractivas. Algunos son muy bellos y otros muy mejicanos. Como se ve en uno de los petos era muy comunista.
Ahí tenéis parte de su obra y alguna frase famosa. El primer cuadro es un retrato de su padre.
Fijate, a mí la imagen que siempre me ha dado ha sido más que de una mujer de vida atormentada, de una persona muy reflexiva. No soy para nada conocedor de muchos detalles de sus andanzas pero siempre me ha resultado una mujer con mucho que contar y psicológicamente muy interesante.
Sin duda para mí, lo mejor de la casa es el jardín. La exuberancia de sus plantas tropicales hace que al entrar notes como desciende drásticamente la temperatura ambiente respecto del exterior. Tiene además una fuente con un alto y delgado chorro de agua con pequeño mosaico con dos ranas que se ve desde el balcón del primer piso.
Hay fotos de su espalda maltrecha, sus líderes políticos (desde Mao hasta Lenin y Trotski) y otros muchos detalles relacionados con su estética particular. En un mercado cercano a la casa lo tienes todo en recuerdos de probablemente el mayor icono de Méjico; yo creo que por encima de sus políticos y revolucionarios.
Coyoacán (el barrio de los coyotes) es toda una barriada donde se instalaron artistas, intelectuales y bohemios de la época y sigue teniendo ese ambiente y vecindario. Además de sus casas típicas bajas y con grandes jardines tiene varios parques y plazas muy populares y tranquilos.
También un monasterio y una iglesia dedicada a San Juan Bautista y con un Dan Miguel en el altar mayor. Siendo como lo es una parroquia de barrio, nos ha parecido espectacular por sus retablos, cuadros de la conquista y evangelización y calidad y profusión de detalles.
Se acabó con esto el periplo mejicano. Mañana Maribel vuelve a Valencia y yo me iré a primera hora a El Salvador. Méjico nos deja una marca imborrable. El viaje continúa y está vez con un país con turismo emergente al que hasta hace muy poco no se podía entrar. Estaré 4 o 5 días tan solo pero me apetece mucho. Mientras estoy gestionando la ruta y estancia en Argentina la segunda quincena de febrero que me está creando muchas dudas. Veremos por dónde sale el tema. Vuelvo a quedarme solo, pero el móvil y todo lo que por él me llega de vosotros me hace mucha compañía. Gracias amigos. Sin vosotros la aventura creo que habría sido imposible. Seguimos en contacto. Un abrazo.
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