jueves, 27 de noviembre de 2025

Un caracol en San Francisco

     Eso parecía yo subiendo y bajando las empinadísimas cuestas de esta grande y preciosa ciudad. San Francisco es sin duda una de las grandes. 

    La mañana empezó algo complicada. Mi primer objetivo, incluso por encima de la visita a la ciudad era descargar la entrada que saqué hace varios días para ver el partido de copa de los Golden State Warriors y que cada vez veía más complicado obtener. No os voy a contar las vueltas que he dado y gestiones que he hecho en el hotel con varias personas, al teléfono, en la calle,... Tres horas iba a decir que había perdido pero las he ganado porque al final con mi hijo Miguel dirigiendo he desinstalo las dos apps que no me funcionaban, Miguel ha urgado un poco, las he vuelto a instalar y "eureka", lo hemos conseguido.

    A las 12 del mediodía me ponía en camino buscando las calles más típicas, los tranvías, el puerto, en fin, he dividido la ciudad en varias zonas y esta era la que más me apetecía para empezar.

    Pensaba cuando he empezado a ver esos edificios llenos de escaleras de incendios en las fachadas que estarían intercalados entre otros de nueva construcción pero nada de eso. Hay una zona muy grande y muy bien conservada de ellos en la que te sientes dentro de un escenario de película. El edificio del centro a la izquierda es una iglesia. 


Hay auténticas maravillas y realizadas con diversos materiales. Yo creo que predomina el ladrillo cara vista y las construcciones de madera que a mí particularmente me encantan. La foto del centro es otra iglesia. Ambas estaban cerradas. Por cierto que hoy era el Día de Acción de Gracias, la fiesta más importante de los EEUU por encima de la Navidad. La ciudad estaba muy desierta, salvo una zona del puerto. Un taxista me ha dicho que la gente o se ha ido fuera a visitar a sus familiares, o está cocinando el pavo para esta noche.

Hacía un tiempo primaveral y salvo por las rampas era un regalo para la vista ir observando la variedad y el gusto con que las han ido haciendo, algunas con adornos de lo más variopinto.

Lo acabo de decir, esas cuestas no son normales. En Seattle ya estuve entrenando pero aquí hay muchas más y algunas están bastante más empinadas, así es que me he armado de paciencia y poquito a poco me he pegado un largo paseo. 

A ratos he ido con el bastón en las bajadas cogido con las dos manos delante de mi y frenando para intentar proteger las rodillas. Desde algunas crestas mirabas la parte baja de la ciudad y daba la impresión de que la veías desde un aeroplano a vista de pájaro. Llegar al puerto ha sido un consuelo.


De pronto en una esquina se detiene un coche a mi lado. Cuatro o cinco jóvenes asiáticos se suben en él y reinicia la marcha. "No llevaba conductor". Había oído hace tiempo que era un proyecto lanzado ya en varios salones del automóvil pero no tenía ni idea de que circularan ya. Lo hacen en una zona muy amplia de San Francisco y en breve lo harán también por las autopistas y por la zona del aeropuerto que está alejada. Me he quedado de piedra. He visto casi cien en un rato. El taxista me dice que hay miles ya en circulación. Increíble. Ahí los tenéis. Todas las fotos son de vehículos circulando. En el estado hay también varios videos en los que se ve muy bien. Llevan una especie de molinillos dentro de pequeños cilindros en el morro, retrovisores, trasera y encima del habitáculo y circulan con una seguridad pasmosa. En varios pasos de cebra me han visto y han frenado y esperado a que pasara para seguir. Y por supuesto paraban suavemente en los semáforos. El futuro ya está aquí. También he visto varios minivehículos como el amarillo de la foto primera 

Obviamente en San Francisco una de las atracciones son los tranvías. Estos tres tipos he visto y me he subido en uno al vuelo. En un semáforo estaba parado, le he preguntado al cobrador y para arriba. El pasado y el futuro se reparten el trabajo en esta ciudad.

Este tramo de la calle Lombardía es otro de los popularizados por Hollywood como escenario natural en numerosas pelis que ha visto toda mi generación. Es tan grande la pendiente que han hecho una especie de tobogán para coches en el que entran uno a uno y forman una serpentina lenta todos haciendo zig zag. Es divertido. Lástima que los rosales que la adornan estuvieran recién podados. 

Y de ahí al puerto de pescadores donde he recogido la mayoría del arte en pintura y escultura de hoy. Todo fauna marina salvo el tranvía de la tienda de cannabis y ese dibujo esquemático de la ciudad presidido por el Golden Gate. En la bahía hay también según las estaciones más o menos leones marinos que luego veremos. 

La zona portuaria es enorme. La que yo he visitado está dedicada a los barcos de pesca y los que hacen pequeños tours con los turistas como pasajeros. Hay bastantes y la zona está acondicionada para pasear, descansar y comer.

Hay numerosos espigones o muelles que se introducen en el mar hechos muchos de ellos de madera. Están numerados y no sé cuál será el último pero yo he visto el 47.

Si hay un lugar legendario en la bahía es la isla de Alcatraz. Otra vez Hollywood la ha metido en nuestro imaginario. Buena parte de los paseos en barcos de distintos tamaños te llevan a visitarla. 

En el muelle 39 han montado un estaribel netamente turístico con tiendas de souvenirs, carrusel, noria, camas elásticas y lugares para comer, todo de madera, incluido el suelo y con pinta de escenario de película del oeste.

Había un cantautor debajo de las banderas de entrada, hay también un apartado con taxis acuáticos como ese cascarón amarillo y obviamente por las fechas adornos navideños.

Hay dos alturas de comercios. La calle interior es la más concurrida y la exterior forma un paseo en "u" invertida agradabilísimo. En uno de los locales deportivos aparecen los logos de los deportes más importantes del país. Sin duda, refrendado por el taxista y en el centro de todos el más importante la NBA. Por delante del fútbol americano (2°) y el béisbol (3°). Yo pensaba que estaba antes el fútbol Yankee pero no. La NBA arrasa.

Según todos los anuncios son leones marinos y no focas. Aquí declaro mi desconocimiento respecto a estos mamíferos inexistentes en nuestra zona. Hay temporadas según las estaciones y procesos migratorios que hay centenares y cubren toda la zona de plataformas flotantes de madera que les han instalado para que descansen y tomen el sol. Esta tarde había  solo unas decenas pero estaban animados. Son completamente salvajes. 

Desde allí, iluso de mí he querido ir al puente (Golden Gate) que está a unas 3 millas, pero entre las cuestas y lo avanzado de la tarde, cuando me he hinchado a andar me he pedido un  UBER y para casa. Mañana aún no sé adonde iré. Ya lo pensaré. Lo que si creo es que me voy a quedar un par de días más de lo previsto porque quiero incluir en uno de ellos una visita guiada al Parque Yosemite del que hablan maravillas los eruditos naturalistas y ecologistas. Ese no me lo quiero perder. La ciudad tal y como sospechaba no defrauda, al revés. Mañana os seguiré contando. Buenos días a todos y buenas noches desde California. 

1 comentario:

  1. No dejes de ir al parque de Yosemite, a mí me encantó, es grandioso

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