miércoles, 26 de noviembre de 2025

Anecdotario desde San Francisco (California).

     Hoy no he hecho otra cosa que viajar así es que tengo poco que contaros. Voy a comentaros alguna anécdota que no perdamos el contacto.

    Sobretodo conforme me iba alejando de nuestra piel de toro y ahora que aunque estoy ya de vuelta estoy muy lejos aún, he de decir que la gente conoce algunas cosas de España y por lo general caemos muy bien. No obstante no tienen clara la geografía de la otra parte del planeta. En seguida me hablan de Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y muy poco más. Es mucho más frecuente encontrarte un hispano que un español, con lo que me pasa mucho que cuando digo que soy español, me preguntan: "De qué país"?, y tengo que confirmar que soy español, español.

    Más de una vez me han preguntado también si estamos en África o en Europa. Eso de las dos orillas del Estrecho de Gibraltar hay quien no se lo ha estudiado. Sobretodo en Asia bastante gente no sabe dónde termina Europa y donde empieza África. Como si estuviera todo junto. 

    Otra cosa que me ha llamado la atención. En el informe que me ha mandado el Ministerio de Asuntos Exteriores español al comunicar a que país me dirijo, sobre EEUU me dicen que se ha incrementado la delincuencia en este país. Esos informes oficiales suelen ser muy precavidos y puede que un poco exagerados, pero da que pensar.

    También quiero comentar que el viaje abunda en la convicción sobre el cambio climático. En Canadá no he pasado para nada el frío que esperaba. Iba con cierto miedo pero no he necesitado más de lo que llevo. Incluso me he ido abriendo los botones y cremalleras de las prendas que uso con frecuencia. San Francisco dicen que es una ciudad muy fría y con mucho viento. Está por debajo de Albacete en cuanto a latitud. Veremos pero creo que ya salvo en Chicago que iré en unos días, se acabó el frío, lo cual agradezco sinceramente.

    Otra anécdota es que la cerveza la hacen bien en todas partes. Siempre pido una lager de la zona y me han gustado. No veas la variedad que llevo ingerida. Sin embargo hay una cosa muy distinta que en España. Hay muchísimos locales que no dispensan alcohol. No sé si es para ahorrarse impuestos. En algunos sitios también por convicción religiosa (en Katmandú por ejemplo) no es fácil encontrarla, y en la Turquía interior tampoco.

    Ya he añorado en el blog con frecuencia nuestra comida. En un 70% aproximadamente del viaje comen una mezcla de salado con dulce y con picante que no puedo con ella. Alguna vez, por suerte no muchas, me ha sentado mal yo creo que por el disgusto con que la tomo. Es la nota más negativa del viaje.

    Además, aunque tengo el "lens" traductor, hay algunas palabras que obviamente no tienen traducción porque son nombres de salsas o formas de cocinar locales que no e traducen.

    El otro día pedí unas alas de pollo y me dijeron que si las quería al queso, a la barbacoa, al búfalo o al mango. Al principio en estos casos la pedía a la barbacoa pero siempre me equivocaba porque no tiene nada que ver el aliño con el nuestro. Las pedí con aliño tipo búfalo. También era picante. Pero es que les dices que sin nada, y sobretodo sin picante y los cocineros piensan que no va a saber a nada y siempre le echan un poco. 

    Voy a comentar otra cosa positiva para compensar. Más del 80% de las camas en las que estoy durmiendo son mejores que la mía. Los hoteles en general tienen camas enormes y colchones muy gruesos y cómodos. Eso está siendo importante en un viaje tan largo. Y no son hoteles de gama alta salvo una excepción en Bali. Normalmente en Booking busco el precio mediano bajo. Solo exijo baño y habitación individual. Se pueden compartir ambas cosas y el precio puede bajar a una cuarta parte pero estoy muy mayor ya para eso. Cubierto eso me voy a la gama baja.

    Podría reducir el coste del viaje considerablemente si dejara de beber cerveza y solo tomara agua, que la ponen del grifo y no la cobran, pero una birra es parte de mi felicidad cuando me siento a repostar. El vino que está aún más por las nubes, no lo he probado en todo el viaje.

    Me estoy encontrando a muchos músicos muy buenos en la calle y locales. No los conoce nadie y tocan muchos temas normalmente populares. Aunque yo muchos no los conozco, la gente del lugar si porque los tararea. Es una pena que tanto talento no se vea recompensado económicamente. Mis amigos músicos saben mucho de eso.

    En los hilos musicales oigo bastante más música de mi generación que en España. Con frecuencia oigo Supertram, América, Dire Straits, Beatles también, ... En nuestro país pasamos antes a lo nuevo.

    Otra cosa que creo que comenté el otro día es que el ordenador está totalmente obsoleto. No lo mando a Albacete porque de tres envíos por correo que he hecho uno llegó, otro de perdió y el tercero que envié hace un mes estoy buscándolo estos días pero es un peso extra y no lo necesito para nada. Todo está en el móvil. 

    Otra cosa que me choca mucho es el tema del inglés. Hay tantos acentos distintos al hablarlo que me vuelvo loco. A mí me dice todo el mundo que hablo muy bien pero es que por un lado tengo un vocabulario muy reducido y además lo que yo necesito hablar son temas muy básicos. Siempre pido que me hablen despacio que no entiendo mucho y la gente lo hace y selecciona las palabras para que me sea más fácil. Al final me suelo enterar, pero en los aeropuertos, estaciones, con los guías de habla inglesa, y también en muchos lugares tienen unos acentos idiomáticos tan cerrados que las paso canutas. Con la gente joven sobretodo el traductor del móvil me salva.

    Otra cosa que quiero comentar es que mucha gente con la que me cruzo me trae a la memoria a todos mis conocidos. Un parecido, un gesto, un tono de voz, un saludo en la calle, una sonrisa,... Con más frecuencia de la que esperaba son como los de mi gente. Creo que también me va a ocurrir a la inversa. Cuando vuelva mi gente también me recordará a aquel con el que charlé un día o quien me hizo un favor o cosas así. Siendo tan distintos, somos todos tan iguales... Y no importa la raza. Orientales, negros, árabes o indios me han recordado a conocidos mios blancos con más frecuencia de la que esperaba.

    En Canadá me ha sorprendido ver muy poca gente negra. Hindúes y orientales si pero no otra cosa, con prevalencia de los blancos. 

    Otra cosa que llevo mal es la normalización, casi imposición, de las propinas en muchos países. Canadá y EEUU a la cabeza. Vas con la tarjeta a la caja y el datáfono antes de cobrarte te pregunta cuánta propina dejas y te ofrece tres opciones que empiezan en un mino de un 15% de la cuenta. Muchísimas veces el mínimo es un 18%. Supongo que hay forma de negarse pero a veces en la pantalla no la encuentro porque ya se han encargado de disimularla o lo llaman de forma que no lo entiendo. En fin que la mayoría de las veces le doy al mínimo (creo que sea lo normal en la mayoría de los casos por parte de los vecinos), y me voy cabreado porque además la cuenta en estos países es ya de por si cara. 

    Bueno, como veis tenía fondo el saco. Jejeje. 

    En cuanto al viaje, he volado en Alaska Airlines, una compañía que cambió su sede a Seattle y que dominaba una parte importante del aeropuerto. Lleva en la cola la cara de un nativo para confirmar su compromiso con ellos y me ha gustado (la compañía). Me ha sorprendido que al darme la tarjeta de embarque me adjudicaran la fila uno y en la parte de avión de los VIPS. No sé si es que la agencia de viajes por mi facturación con ellos me ha premiado. No soy consciente para nada de haberlo solicitado yo. Hay mucha diferencia de precio. Van dos asientos donde más atrás van tres y me han dado una comida sin cobrarme que detrás seguro que no sirven. A lo mejor simplemente estaba atrás lleno y me la han adjudicado. Si en algún correo que a veces mandan para que valores el servicio me dicen algo os lo contaré. Me ha venido de perlas. Un viaje magnífico. En el urinario del aeropuerto veis un cartel que dice que para no consumir agua en la limpieza y saneamiento usan agua de lluvia. Hay que ver qué concienciación en algunos sitios. Lo demás son adornos del aeropuerto. Me encanta el caballo. Fijaros como está hecho. 



Hemos llegado pronto y hemos sobrevolado la ciudad y desde mi asiento interior he identificado Alcatraz y el Puente famoso (Golden Gate Bridge). Ha estado bien pero iba atado ya y no he podido hacer fotos. Estas son las que he sacado desde el taxi. El mar, el perfil de la zona centro, la autopista llena, el atardecer y el puente por encima de los edificios. Mañana empezaré la visita. 

Un abrazo amigos. Gracias por estar ahí y aguantarme estos rollos. Me voy a la cama en seguida. 

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