Sobretodo porque esta mañana me he levantado con la maldita arritmia que me ha llevado cinco horas quitarme con la medicación. Ha sido un día duro porque cuando me da me crea mucha inseguridad y sobretodo en pueblos pequeños donde posiblemente no haya servicio de cardiología, con lo que a saber dónde habría terminado.
Cinco horas después de que empezara y con el máximo de medicación que puedo tomar ya ingerida, cuando me planteaba llamar al seguro y una ambulancia se me ha quitado. Menos mal. No obstante si me siguen dando como las dos últimas me estoy planteando hacer severos recortes en el viaje. Sudamérica y África que son zonas ya de por si complicadas están en la cuerda floja. Es pronto para tomar una decisión. Si ahora tuviera un periodo tranquilo de tres meses como el pasado verano continuaría pero si se repite en poco tiempo tendré que tomar una determinación.
Perdonad que cuente estas cosas tan particulares pero os considero mis amigos y el blog se hizo para contarlo todo. Lo bueno y lo malo.
Una vez con el corazón a ritmo sinusal, me he ido a la parada del bus. Con dolor de estómago donde se concentran mis nervios y cansado por la aceleración cardíaca.
Una buena noticia es que el constipado ha remitido mucho. Ese si está en las ultimas.
En cuanto al viaje os comentaré que cuando tengo horarios para elegir alterno un viaje a primera hora de la mañana y otro a mediodía. Soy un poco vago para algunas cosas y no me apetece darme madrugones, pero por otra parte anochece tan pronto que cuando viajo de tarde no veo el paisaje. Hoy no había opción, y me he perdido al parecer unas vistas muy bonitas.
Esta es mi despedida de Revelstoke, la última foto antes de irme a la estación.
El viaje ha sido muy bueno. Yo esperaba carreteras de montaña pero han sido rectas y en gran medida autovías. El autobús a buen ritmo, nos adelantaba algún coche, y eso sí, camionacos con cuatro o cinco metros de largo más que nosotros a toda pastilla. Esto de los camiones con super trailers americanos es un espectáculo. Tal cual en las películas.
La última hora de viaje ya me he ido encontrando bastante mejor. Tengo la suerte de tener un cuerpo que a estas alturas ya se cansa, pero recupera rápido y bien.
En Revelstoke con el descanso he aprovechado para seguir dibujando, en este caso dos momentos muy potentes del viaje. Por un lado la visita al Campo Base del Everest.
Y por otro la entrada triunfal a lomos de un nepalí de mis maletas del Tíbet a Nepal por senderos de piedras y en bajada pronunciada. Eso sí fue una aventura. Y aunque no tengo fotos, yo de la mano de dos jóvenes para poder hacer la travesía. Finales de agosto.
Al llegar a Banff el bus nos deja a kilómetro y medio del hotel. De día lo habría hecho andando pero este pueblo no tiene luces casi y parecía la boca del lobo. Daba miedo, así es que una simpática camarera que estaba cerrando su establecimiento me ha pedido un taxi. El hotel está muy bien y me han dado una habitación con vistas que mañana os enseñaré. Esta visita me hace mucha ilusión.
Después de todo el día comiendo muy poco me he desquitando con la cena (sopita de cebolla y calamares). Lo más curioso la marca de cerveza "La ola muerta". Con un esqueleto surfeando en el bote. Lo que hay que ver. Es fabricada aquí en Alberta.
Por terminar de contaros lo poco que ha pasado hoy, os enseño un par de cuadros que hay en mi habitación. Supongo que, salvo que sean de invierno, no quedarán flores ahí afuera, pero los paisajes van a molar mucho.
Mañana espero salir tarde y pasear por el pueblo y pasado tengo pensado contratar algún tour que me lleve a los mejores miradores. Aquí lo podréis ver si mi salud me lo permite.
Buenos días!!. Buenas noches!!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario