Después de una maravillosa jornada de ayer en la que me corrige Jorge que anduvimos 24.000 pasos y recorrimos prácticamente todo el centro vino Paco con la rebaja.
Por la noche volví a tener un par de arritmias. La primera nada más acostarme se resolvió con la medicación, pero a las 7 de la mañana me dió otra que tres horas más tarde no había forma de quitarme de encima. Después de varias pastillas opté por llamar a Iati, mi seguro que siempre cumple al momento y con gran agilidad.
En el Hospital de San Vicente de Sydney entré con la tensión baja pero con la arritmia desaparecida. Las pulsaciones estaban bajas como la tensión, parece que porque había tomado bastante medicación.
Por tal motivo me tuvieron un par de horas en observación y me hicieron todas las pruebas para descartar problemas. Inmediatamente después me dieron el alta.
Mis amigos, siempre al pié del cañón no me dejaron en ningún momento. Una vez en la calle me vine a casa a descansar porque las arritmias te dejan una jornada cansado y ellos fueron a dar un paseo.
Yo eché una buena siesta y luego he dibujado un poco.
En fin, una jornada que preferiría haber evitado pero así son los viajes largos. He dudado sobre si poner esta reseña, pero a fin de cuentas este blog nació para contar mi viaje y esto también forma parte de él.
Además os supongo a todos los que ojeáis el blog gente cercana con quien compartir las penas siempre hace que se reduzcan.
Este es el hospital que me ha atendido con un personal muy eficiente y cercano. Por cierto, no van de blanco sino de azul marino y los médicos de verde aceituna

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