viernes, 28 de marzo de 2025

Retomando el viaje.

Han pasado CINCO años y, tras la pandemia maldita y un par de operaciones para resolver mis arritmias y una diplopia provocada por una medicación, vuelvo a sentirme muy motivado y recuperado para hacer mi viaje soñado.

La verdad es que ahora soy más consciente de mis limitaciones por lo que ya no me planteo ni la duración ni el recorrido total a realizar. Simplemente me propongo iniciar una primera etapa que puede durar como un mes, y, si pasado este tiempo sigo con ganas y salud física y mental suficientes, proseguiré mi ruta hacia el este.

De momento pretendo llegar mediante trenes, buses y otros medios terrestres hasta Estambul y, una vez allí, según me encuentre, proseguir o volverme a Albacete y dar por concluida la aventura.

El recorrido aproximado va a ser Albacete, Girona, Lyon, Trieste, Belgrado (donde espero ver un partido del Partizán, una de las aficiones más calientes de la Euroliga de baloncesto), Dubrovnik, Tirana, Meteora, Sofía, Plovdiv, Estambul. Ya solo este paseo creo que va a merecer la pena.

Paso el enlace/cebo a mis contactos más allegados y si alguien se anima a venirse, que lo diga. Este viaje sería perfecto con un o una colega, pero hasta la fecha no los he encontrado. 






jueves, 5 de marzo de 2020

El hombre propone... y Dios dispone.

Este es el mapa del imperio romano del siglo segundo después de Cristo. Dice un chiste de los que corren estos días en las redes sociales que si los romanos avanzaran tosiendo lo recuperarían.
Es para no dramatizar, pero prácticamente coincide con el recorrido que deseaba hacer en mi primera etapa viajera, y desgraciadamente también con el del coronavirus, y desaconseja ponerse en ruta por las razones que voy a comentar. 
Ciudades, hoteles, negocios, museos en cuarentena, reducción de vuelos y otros transportes e imposibilidad de acceder a ellos para regresar en caso de contagio y, sobre todo, me ha frenado alguna de la casuística que se está produciendo en la que un mismo afectado vuelve a enfermar tras haber sido dado de alta. 
No se puede presumir por tanto que el pasar la enfermedad que produce el virus implique adquirir inmunidad al mismo, y por tanto sería una temeridad a mi juicio alejarse de casa en estas circunstancias.
La esperanza es que al igual que la gripe desaparezca al mejorar el tiempo.
En esa confianza se aplaza la partida pero se mantiene si cabe con más ganas aún de empezar el proyecto.
El equipaje está preparado así como el material auxiliar (guías, mapas, electrónica, documentación, etc...), a falta de cerrar el seguro para el que hay que concretar fechas, y sacar los visados de Turquía y Azerbaijan, únicos países del recorrido que lo exigen y para los que hay también que declarar las fechas de acceso y salidas de estos países. 
La paciencia es amarga pero su fruto es dulce. Esperemos que llegue pronto. 


lunes, 24 de febrero de 2020

¿Solo?, ¿acompañado?, ¿y el coronavirus?.

Hasta hace unos pocos días siempre pensé que viajaría acompañado de una o varias personas. Tuve algunos contactos y, al final, por razones diversas todas ellas argumentadas y respetabilísimas, no tengo otra opción que salir solo.
Ambas opciones tienen obviamente sus pros y sus contras que todo el mundo ponderará subjetivamente.
Particularmente hubiera preferido viajar con al menos un/una acompañante, pero lo he hecho en repetidas ocasiones en solitario y, como diría una amiga, conmigo se viaja muy bien, jejeje,...
Con lo que no contaba es con tener un competidor en esto de dar la vuelta al mundo. Un compañero con el que espero no encontrarme. El "coronavirus".
A dos semanas de mi previsible partida (quisiera salir el día 8 de marzo), el virus ha entrado en el norte de Italia, uno de mis previsibles pasos camino de los Balcanes. Las bolsas están cayendo en picado y los gobiernos nos cuentan que la enfermedad es menos grave que una gripe y que afecta a personas con otras patologías más graves añadidas.
Habrá que estar atento en lo que queda de mes, corregir el trayecto, en su caso, para obviar alguna zona, y terminar de decidir qué hacer durante la primera semana de marzo.
A fecha de hoy sigo ultimando equipaje, documentación, seguros, visados, soportes electrónicos, revisando guías y mapas, es decir, preparando la partida.
Así lo deseo.
 

jueves, 30 de enero de 2020

Primera etapa: Albacete - Estambul - Bakú.

La necesidad de "evitar el sudeste de Asia" en verano, de la que hablan todas las guías y manuales de viaje, por las altas temperaturas, monzones, mosquitos y demás inconvenientes, nos hace replantearnos el viaje y hacer un paréntesis en junio, julio y agosto.
Queremos aprovechar el final del invierno y casi toda la primavera para atravesar Europa y el sudoeste asiático por lo que nos estamos planteando arrancar desde Albacete en aproximadamente un mes (a primeros de marzo), y como a partir de mayo queremos evitar entrar de lleno en Asia, haremos Albacete Estambul pasando por los Alpes, Balcanes y Grecia hasta Turquía, en la que entraremos por Estambul, la capital transcontinental ubicada en el estrecho del Bósforo que separa Europa y Asia.
Y de ahí, atravesando Turquía, Georgia, no sabemos si Armenia aún, y Azerbaiyán, alcanzaremos Bakú, capital de éste último estado, en la orilla del Mar Caspio, límite máximo de esta etapa.
Todo ello, en función de como vaya el viaje, su ritmo, sus características climáticas, etcétera.
Por los motivos comentados más arriba en esta entrada, regresaríamos a España a pasar el verano, prosiguiendo a partir de septiembre en que nos trasladaríamos a Bakú para realizar la incursión en Asia camino de Australia. 

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Cruzar los océanos

Puesto en contacto con el amigo Javier Yébenes, residente en Auckland (Nueva Zelanda), nos comenta que la compañía FreighterCruises ofrece viajes en barcos de carga de contenedores que cruzan tanto el Atlántico como el Pacífico desde distintos puntos a un reducido número de pasajeros.

La oferta de estos viajes puede incluir el transporte del vehículo, si bien ésta es compleja y costosa por el tema de aduanas y cambios de países de regulaciones dispares. El pacífico puede ser atravesado desde Australia o Nueva Zelanda como se observa en este gráfico, o también desde ciertos puertos de China o Japón. El coste según esta fuente es de 100 € la noche para dos personas en un camarote, con todo incluido, y el trayecto supondría 17 días. Hay otra ruta de Busan (Corea) a Seatlle (USA) de 12 días.

También el paso del Atlántico ofrece varias opciones tanto en puertos de partida como de destino.

jueves, 25 de abril de 2019

Trabajo de campo

 

Aún no he dicho de donde ha salido el título de este blog: "LLANEANDO".
Por un lado es un homenaje a mi tierra Albacete, y por añadidura a La Mancha, la llanura por excelencia tanto en el paisaje como en la sencillez y rectitud de sus gentes no falta -en mi provincia al menos- de un grado importante de ironía.
Además y como dije en una entrada anterior el proyecto que inicialmente contaba con numerosos vuelos, ha pasado a ser un proyecto raso, llano, coche, bus, tren, barco,... o lo que es lo mismo, se ha transformado en un viaje que haremos "llaneando".
Obviamente uno de los trabajos iniciales es ir concretando la ruta. Para ello he abierto una ficha por cada continente como se ve en la foto, y a ella voy pasando todas las ciudades y lugares que merece la pena visitar sacados de los libros que voy ojeando, enciclopedias de Patrimonio de la Humanidad, reportajes del programa "nómadas" de RNE, del canal "viajar" de Movistar y de cualquier información que me llegue sea cual sea el medio. Ese será el primer trabajo de campo.
Obviamente queda abierto el blog a cualquier consejo e información que pueda suministrar cualquiera de los seguidores que en su día pueda llegar a tener.
Otras preguntas a resolver que iré intentando responder en sucesivas entradas serían: ¿Cómo conseguir la medicación necesaria para todo este tiempo?, ¿qué vacunas habremos de ponernos y en qué fechas?, ¿hacemos todo el recorrido en un solo coche, o alternamos coches y trenes, además de barcos, y como nos las vamos a agenciar?, ¿qué países son intocables?, ¿dónde y con cuanto tiempo habremos de gestionar visados?, ¿cómo se hace un equipaje adecuado para este trazado?,... lo iré contando aquí.
 
 

miércoles, 24 de abril de 2019

Como cruzar el Pacífico y el Atlántico

Preparar un viaje alrededor del mundo no es tarea fácil por lo que me he propuesto dedicar un año aproximadamente a este menester.
En la entrada anterior, que titulaba "primeros pasos", he hablado más de mi evolución psicológica hasta llegar a este proyecto y ahora me propongo ver cuales han de ser los trabajos a realizar para lograr que sea posible llevarlo a cabo.
Mi idea es avanzar mes a mes en las cuestiones  más importantes a resolver para que la realización del viaje sea posible y luego conforme se acerque la fecha de inicio ir acercándome a la ruta definitiva que por otra parte no deseo que sea prefijada sino que vaya surgiendo sobre la marcha mediante decisiones que iremos tomando desde cada destino en base al desarrollo del viaje y las preferencias de los viajeros que compongamos la partida sobre una base amplia de posibilidades previamente estudiadas.
El primer diseño que se forjó en mi cabeza fue pensar en 20 ciudades a visitar y una media de tres días de estancia en cada una, lo que sumando los días de traslado de unas a otras mediante vuelos comerciales me daba una duración aproximada de tres meses.
Esa idea se desvaneció por un lado porque dejar en sólo veinte el número de ciudades a visitar parecía de todo punto insuficiente (quedaban demasiadas ciudades fuera) y además no encontré quien me acompañara en un viaje que si bien estoy dispuesto a hacer solo, preferiría compartir con algún viajero más, además de con todos los que os acerquéis a este blog.
La ilusión del amigo Ignacio por apuntarse a esta experiencia me hizo pensar en la posibilidad de hacerlo sin despegarnos del suelo es decir, coche, tren y barco. Parece más atractivo que el avión y nos permitiría contactar mucho más profundamente con todo lo que supone esta "aventura".
Llegados a este punto, una de esas preguntas es ¿cómo cruzar el Atlántico y el Pacífico?.
Tras mis primeras averiguaciones comprobé que hay cruceros que lo hacen pero no te permiten subir solo para estos tramos sino que te admiten si eres partícipe de las vueltas al mundo que los organizadores de dichas travesías te ofrecen.
Para buscar otras opciones he contactado con Javier Yébenes que vive en Oakland (Nueva Zelanda), él tiene amistades en esas tierras desde donde cruzaríamos el Pacífico si arrancamos con dirección oeste/este y podrá informarnos.
Parece que los barcos cargueros admiten con cierta normalidad viajeros y en esas gestiones lo he dejado comisionado. Seguiré informando de esta gestión.

Primeros pasos


En mi época de estudiante contacté con las primeras personas, principalmente viajeros norteamericanos o centroeuropeos, que con total naturalidad hablaban de estar pasando su año sabático por Europa  -normalmente a mitad o al final de sus estudios- aprovechándolo para conocer un idioma, un país, o simplemente para jugar a baloncesto.
Aquello me impresionó, y me sonaba a sueño irrealizable. Corrían los años 70/80.
A finales del siglo XX mis viajes que hasta entonces habían sido deportivos o vacacionales, empezaron a plantearse desde la perspectiva de ir conociendo países o zonas del mundo intentando disfrutar no solo de sus atractivos geográficos y paisajísticos, sino también del carácter y costumbres de sus gentes.
Mi gran suerte hasta entonces había sido poder viajar a través del baloncesto -mi deporte favorito y parte de mi vida- y haber conocido todos los rincones de España, sin duda el más apasionante de los países que existen en la Tierra por lo que, a partir de la treintena, empecé a mirar al extranjero.
Decidido por tanto a conocer mundo, comencé por Centroeuropa (Italia, partes de Francia -que es muy grande-, Portugal, Inglaterra, Suiza, Austria, Bélgica, Irlanda, ...
Ninguno de esos viajes me impresionó tanto como mi primera incursión en Marruecos. Trataba de contactar con otro mundo distinto del primero, y cruzando el estrecho lo conseguí.
Luego vendría Siria (antes del conflicto que la ha destrozado).
Pues bien, cuando conoces los países de oriente y Asia y descubres sus sociedades desde dentro te das cuenta de que los motivos auténticos de los enfrentamientos en todas partes son por las desigualdades económicas, el egoísmo de los ricos explotando la riqueza material de las zonas menos desarrolladas (el mal llamado Tercer Mundo) y también el miedo a la diversidad. Por cierto, nadie me ha contado aún donde está el segundo mundo, ese abismo entre el primero y el tercero.
Los países en vías de desarrollo de un tiempo a esta parte tienen un atractivo especial para mi. También había podido acercarme a lugares como Cuba y China, y a partir de ahí, la idea de viajar a los cinco continentes en una misma "excursión" tenía que llegar antes o después.
En la foto, la portada del libro de Manuel Leguineche en el que cuenta su experiencia viajando alrededor del mundo en automóvil, otro de los acicates para poner en marcha este proyecto.  
 

Las cosas son como son y no como queremos que sean y este viaje ha llegado hasta donde tenía que llegar.

     Salí de Albacete con la idea de llegar a Estambul y allí según me encontrara decidir si seguía o me volvía. El viaje no ha podido ser m...