martes, 9 de diciembre de 2025

Nashville, un momento álgido del viaje.

     Si no quedara tanto por ver me atrevería a decir que es el zénit del viaje. Ha sido un día muy especial. Me he levantado con el cuerpo regular. Creo que tenía gases y eso me genera un estado de alerta porque es la misma sensación en el pecho de otros procesos peores. He salido poco convencido de lo que daría de si el día y me he dicho: "Miguel, estás en Nashville, cuna del country, ciudad de la música, espabila". Cuando expulso los gases queda descartado que sea otra cosa y me activo. A veces me cuesta horas. Hoy no tanto gracias a Dios.

    La ciudad tiene dos partes muy definidas unidas por la misma avenida que recibe dos nombres distintos según el lado en que te encuentres. En el lado más alejado, como saliendo de la ciudad, se llama "West end" que significa algo así como "a tomar por c____", y yo me he ido para allá porque lo que quería era desembocar en la zona de la música a mediodía. Buscaba un par de parques y una réplica del Partenón que me producía mucha curiosidad. 

    Antes, en el desayuno del hotel he repasado mogollón de detalles en su decoración todos alrededor de la música. El cuadro de la joven con la guitarra es genial, pero hay muchas cosas más como veis.


En la calle ya en seguida además de adornos navideños hay muchos reclamos; el parche en la acera que habla del equipo deportivo de la ciudad de la música, guitarras llamativas en muchos recintos, fotos de artistas legendarios, hasta el contenedor de la basura tiene el rostro de una diva pintado. Seguro que bajan la bolsa todos los hombres del barrio. Jejeje.

Estas son las esculturas más relevantes que me he ido encontrando. La más impactante la segunda. En el pedestal dice "he dado lo mejor de mi para hacer un mundo mejor". La de abajo a la izquierda es enorme y transmite mucha alegría, como toda la ciudad y sus habitantes. He vuelto a encontrarme a mucha gente por la calle que me sonríe y da los buenos días como si me conociera, y es que una ciudad con mucha música no puede ser triste. Las señoras con las banderas representan a las mujeres que lucharon por conseguir el voto femenino en una de las enmiendas de la Constitución americana. 

También Nashville tiene edificios altos y muy modernos pero en menor medida que las últimas grandes ciudades. Aquí viven 1,3 millones de almas. El rascacielos de la primera foto es el más representativo en el perfil de la ciudad. Contrasta en la calle esa caravana tan apañada en la que un matrimonio mayor estaba desperezándose. Esta vez el Museo de Arte solo lo he visto por fuera. 

La primera cosa que me encuentro sin haberla previsto es la Catedral de la Encarnación. Aquí no tienen nada que ver con las nuestras, son muchísimo más modernas. Mirad que colección de cepillos. La economía diocesana siempre pidiendo. 

La gran sorpresa ha venido porque he visto el montaje musical que había, he preguntado y resulta que ayer y hoy había un concierto de Navidad con orquesta y coro que obviamente me he anotado para volver a media tarde.

A lo largo del día he visto también estas otras iglesias. La primera la he visto de lejos; la segunda es Episcopal y la tercera de la que os pongo tres fotos porque el edificio era grande, metodista. Se pierde uno entre tanta orden religiosa. A los metodistas no los termino de entender. En San Luis había otro enorme edificio de ellos. Entras y ves gente marginal deambulando, salas de reuniones, rezos, comedores, ... Pero no te permiten entrar en la gran iglesia que dicen solo se abre los domingos para el rezo comunitario.

Este otro edificio de lejos me parecía otro de esos grandes hoteles construidos por las compañías del ferrocarril pero es un grandísimo campus de la universidad privada de Vanderbilt. Una auténtica pasada. El arquitecto debió pasar unas vacaciones en Burgos antes de diseñar esa torre.

Pero lo que me ha dejado muerto es la réplica del Partenón de Atenas. Del mismo tamaño exactamente. Como son estos Yankees!!. Es una obra impresionante. La única diferencia es que aquel está hecho de mármol y este de piedra molida. 

Ahí lo veis. Dentro han hecho un museo pero se me iba la mañana y me he vuelto para el centro. 

Otra vez a la avenida que os dije antes y que en sentido contrario llega un momento en que pasa a llamarse Broadway (que en este caso significa "el cogollo"). El edificio de arriba es una aduana y el de abajo la estación de tren. Son los primeros antes de llegar a lo que tanto esperaba. 

También en esta zona está el campo de hockey hielo del equipo de la ciudad. Un estadio imponente con una gran bóveda 

Lo que viene a continuación dice mi amigo Antonio Cano con toda la razón que es como un parque temático de tabernas, música country, sombreros y botas de cowboy en plan salvaje y apiñado. Os voy a hacer un batiburrillo de todo mezclado porque es como yo lo he percibido. Lo primero que me he encontrado es a ese niño de no más de 13 años percusionando esos cubos de plástico que debierais ver en el video del estado. Canela en rama. A partir de ahí, música en vivo country en todos los locales, unos más animados que otros. En el Tootsie (el rosita) que me recomendó Chris había un magnífico grupo. Abajo los veis de refilón. Las calles, un escenario de película. 

El Stage es otro de los que he entrado. El grupo hacia una música más lenta y yo tras el arranque dudoso de la mañana ahora tenía cuerpo de jota. La decoración muy navideña. Abajo a la izquierda un comercio solo de botas y sombreros vaqueros y a la derecha una sección de gorros de un comercio de souvenirs.

Mirad que camisetas más chulas de Johnny Cash y otros ídolos country. Los grupos animando los bares y la gente entregada y echando dólares en el cubo que de vez en cuando pasaba uno de los músicos por todo el local. A las cuatro de la tarde me ha parecido entender que el cantante ha dado las gracias por apoyar la música en directo y ha dicho que llevaban recaudados mil dolares.

La puerta del servicio masculino no puede ser más expresiva. Algunos locales tienen dos pisos viéndose y oyéndose desde arriba lo que ocurre abajo. El adorno de la escalera no puede ser otra cosa que un guitarrón.

Mirad la tienda de botas. La gente se paraba al lado de ese reclamo a hacerse selfies. También hay salas más rockeras, pero esas me atraen menos. Conocía muy pocas canciones pero la gente coreaba muchas de ellas. El ambiente es fenomenal y yo me he encontrado en mi salsa. Lástima no tener con quién compartirlo. El día por lo variados y por lo que me ha gustado todo ha terminado siendo uno de los mejores de estos más de siete meses que llevo en danza. 

Ese letrerito de neón de colorines de un guitarrista y las notas que salen de su instrumento resume todo lo que allí he visto. Tan sencillo y tan vivo y divertido como eso. Ahí veis algunas camiseta más muy molonas todas. Tenía que haber empezado el viaje con lo puesto y haber ido añadiendo prendas a mi armario. Jejeje.

Para colmo he terminado con un magnífico concierto de música sacra en la catedral de esta mañana que me ha puesto los pelos de punta. Eran tan buenos como el Torrejón y Velasco (Coro Concentus) mío de Albacete. Muy afinados y con un repertorio muy original. Cuanto los echo de menos. 

Mañana el programa será parecido. Hay otra zona de la ciudad por descubrir, y después más country hasta que me duelan las orejas. Me produce un placer que no puedo narrar. Para los melómanos es como el maná del cielo. Que suerte que me pasará Antonio esta "ruta de la música". Que acierto!. Gracias Toni!!. Antes de hablar contigo solo tenía in mente Nueva Orleans. Esto es muchísimo más. Qué guay!!. 
Buenos días, buenas noches amigos. 

lunes, 8 de diciembre de 2025

Viaje a Nashville, una de las etapas más esperadas.

     La ciudad de la música pone por todas partes en cuanto he dado una vuelta para ir a cenar. Me ilusiona mucho porque como sabéis es mi primera afición y espero saciarla en estos dos días que hasta podrían llegar a ser tres.

    El viaje como podéis ver por las fotos apaisadas no puede ser más parecido a uno por La Mancha. Hasta los tractores se ven a lo lejos junto a los caseríos también como nuestras aldeas.

    Un autobús enorme con un galgo como logo de la compañía no ha hecho honor a su imagen porque hemos tardado 7 horas en hacer 500 km. Además estaba bastante sucio y con algunos asientos con el cuero roto. 

    Ahí veis también la despedida del Arco de San Luis, sin duda una de las edificaciones que más me ha sorprendido de todo el viaje.


Una vez en el hotel afuera en la calle una colorista guitarra me recibe, y cuando salgo a buscar donde cenar el primer monumento homenajea a un pianista en una plaza. Esto tiene muy buena pinta.

Y a la vuelta al hotel (la entrada la he hecho muy rápida para que no me cerrarán los restaurantes), me fijo un poco y todo son referencias a la música. En la columna del hall Elvis y otros tres músicos en los otros tres lados, en los ascensores el reloj es una guitarra, en la recepción guitarra, saxo y lo que se tercie, y enfrente del ascensor ya en la cuarta planta una pantalla que va cambiando fotos y reseñas de músicos. Cuando salí era Tracy Chapman. A este de la vuelta no lo conozco. 

Según me dicen los amigos del jazz que estuvieron este verano, en la calle principal hay música en los garitos 24/7. Veremos ahora que llego fuera de temporada. Mañana pasaré por allí Dios mediante.
Os dejo un dibujo que terminé ayer, recuerdo de la estación de tren vieja de HUA HIN en Tailandia. Una monada, aunque el dibujo no es de los mejores. Me vale como evocación.

Aquí lo que voy a oír va a ser country, una música alegre y agradable y muy de cantautor. Además parece que en el centro voy a ver mucha bota vaquera y mucho sombrero de cowboy. Será divertido. Buenos días. Me voy a la cama. Jejeje. 








domingo, 7 de diciembre de 2025

San Luis, sorprendente la ciudad y auténtico el blues.

     Pensaba yo que venía a una ciudad que por ser del interior sería como los pueblos de las películas de vaqueros, pero de eso nada. Hay que ver cuanto estereotipo erróneo produce nuestro cerebro.

     Me he encontrado con una ciudad que a pesar de tener unos 300.000 habitantes, se extiende a lo largo de una grandísima planicie. He hecho un par de traslados en Uber de 15 km. para desplazarme a dos clubes distintos. Con eso está todo dicho. 

    La primera foto es del hotel donde estoy. Mirando desde la calle al fondo se ve el gran Arco que desde su construcción es el símbolo más destacado de la ciudad, y pegando al hotel una ciudad deportiva con varias instalaciones de mucho nivel.


Inmediatamente después me encuentro con este hotel que tengo que fotografiar por partes porque cuando me pongo en la otra parte de la calle de la entrada principal no cabe en el zoom. Es como los que vimos en Canadá que construían las compañías ferroviarias en los lugares que hacían las estaciones a finales del S.XIX para atraer turistas. Un edificio como veis grandioso.

Pero es que siguiendo hacia el río hay una serie de edificios oficiales de la época también de mucha categoría. 

O sea que de pueblo nada. Una gran ciudad. Ya he comentado en alguna otra ciudad tan extensa a lo largo del viaje que el hecho de que no se especule con el terreno y se planifique todo dejando grandes espacios y mucha amplitud las hace incómodas. En el término medio está la virtud. 

También los hay modernos. El de la primera foto es muy espectacular. La fuente de la foto de abajo no sé si por la época estaba sin agua. Lo de viajar fuera de temporada tiene sus pros y sus contras. Hoy los clubes de música por ejemplo que tenían gran ambiente cuando vinieron los de la asociación de jazz el verano pasado estaban con poca gente.

Por estas tierras no busco iglesias. En eso les damos mil vueltas, pero me las voy encontrando a mí paso. Ahí tenéis un par de ellas que he visto esta mañana. La cruz es un reconocimiento de la comunidad inmigrante irlandesa a la ciudad de San Luis por la buena acogida que tuvieron.

También el cuerpo de bomberos es reconocido aquí. Hay numerosas esculturas y algunas de gran tamaño. He recogido solo unas pocas. 

San Luis fue una ciudad que influyó mucho en la abolición del esclavismo. Lo hizo antes que se reconociera a nivel federal. En la ciudad hubo un gran debate interno y un proceso en el que un esclavo solicito la libertad que fue denegada por los tribunales. El hecho fué uno de los detonantes para que se produjera la guerra civil entre el norte y el sur porque esta ciudad se reveló contra esa decisión. En ese edificio de la bóveda que ahora es un museo sobre el tema se llevaron a cabo muchos de esos juicios. Era una corte penal.

Ahí se ven algunas salas que parecen enteramente escenarios de película pero que son reales. En la segunda foto estoy sentado en una silla de las que usaban los jueces en el estrado, y la primera es la visión de la sala desde ese sitio. El edificio es una preciosidad.

En las siguientes composiciones podéis ver escenas de la época del esclavismo, la vida de los negros, los que huían, los que eran ajusticiados, las rebeliones, juicios, etc... Todo muy real. En eso sí coincide lo que pasó con la idea que tenemos de ello relatada en tantas películas y series.

El juicio de la pareja esculpida delante del edificio es el que originó las revueltas que acabaron en la guerra fratricida. 

Ahí se ve también al matrimonio con sus dos hijas. Algunas de las escenas ampliamente documentadas en las salas de exposiciones con vídeos, actas judiciales y mucha información son espeluznantes.

Conforme te vas acercando al edificio parece estar encuadrado perfectamente en el Arco que ahora representa a la ciudad como puerta de la libertad obtenida entonces. Las dimensiones del mismo son descomunales. En alguna foto lejana se ve a la gente como hormigas debajo. Es muy sobrecogedor. 

Y justo al pasar el arco, el Mississippi con los barcos que realizan tours por él, un puente a cada lado y un helipuerto en la tercera foto de la izquierda. 

Era la hora de comer y me he ido al bar en el que tocaba Chuck Berry, llamado Blueberry Hill. No había mucho ambiente pero es como un museo, con más de media docena de salones de época, todo forrado de madera y estanterías llenas de parafernalia para atraer a los turistas. Mirad la máquina de discos, el piano, los cientos de fotos de famosos que han pasado por allí, una de las salas como podéis apreciar tiene varias dianas para dardos.

Las guitarras de Chuck son joyas para los musiqueros como yo. Ahí veis el exterior del edificio y ahora veremos la calle que esa si está más acorde con lo que yo me esperaba de esta ciudad.

En las vitrinas protagonizadas por Berry también están los Beatles, el Gordo y el Flaco y muñecos y material (bates y balones) de béisbol y fútbol americano.

En la calle, como veis muy típica, estrellas con nombres e historial de famosos en la acera; Josephine Baker, Ike y Tina Turner, el propio Chuck, Miles Davis y muchos más. 

Tiendas muy adaptadas al lugar y murales algunos de los propios personajes que hay en las estrellas. La frase del grafiti de la derecha de ese edificio entero dice: "Si siempre tratas de ser normal nunca sabrás lo increíble o asombroso que puedes ser".

La verdad es que una vuelta por el bar y el barrio te conecta con todo lo que has sentido viendo películas de música, motos y gente desinhibida que tanto nos ha vendido Hollywood.

En el Blueberry Hill no tocaban hoy pero me había dicho mi amigo Antonio Cano un local en el que estuvieron este verano en el que hacen blues genuino y me he acercado. He visto dos conciertos. El primero era una especie de Jam con unos músicos base increíblemente buenos. En especial el guitarra y el teclas. Se han marcado unos solos de blues como ni en los discos que tengo había oído. Me han encantado. Luego ha tocado el de las últimas dos fotos que era más flojillos pero muy auténtico. Por lo que he deducido son todos gente del barrio; músicos y clientes. Una gozada para un amante como yo estar metido en ese ambiente. 

Mañana voy a Nashville. Allí haré tres noches y oiré música country. Me apetece un montón también. Es el epicentro de ese tipo de música que también los yankees nos han inyectado en vena a los europeos. El viaje en bus (Nashville no tiene estación de tren) es de unas 8 horas así es que tendré poco tiempo para recolectar material salvo que el paisaje cambie mucho. Os pillo durmiendo a todos. Ojalá y mañana tengáis un buen día. Nos vemos en Nashville. 

sábado, 6 de diciembre de 2025

De Chicago a San Luis (de Illinois a Missouri).

     Han sido 423 km en cinco horas y media pero se me ha hecho corto porque me gusta viajar en tren. No ha habido mucho que ver porque el paisaje es totalmente manchego. Una planicie inmensa y toda nevada, así es que poco que contar. 

    Como siempre he llegado pronto a la estación porque sobretodo las grandes a veces son difíciles de manejar y esta es muy grande. Dentro de ella villancicos y un buen ambiente, sin apreturas ningunas. He vuelto a ver como ayer algún grupo de "Amish" en el hall principal. Pensé que en Illinois habría una comunidad grande pero no es así. Quizá sea un lugar de paso para ellos. En EEUU y ahora en Canadá (en expansión) hay muchas comunidades pero son todas pequeñas. Es una gente muy curiosa. Las niñas no parecían muy orgullosas de ello.


Antes de pasar a los andenes nos han tenido en una gran sala de espera muy controlados en la que había un gran mural con estos dibujos.

El tren era de doble altura, muy alto, como esos dos que me he cruzado. Super cómodo. Asientos reclinables muy amplios y con apoyo también para los pies. El único problema que tienen los trenes es que a veces no tienes claro donde bajarte y si en tu estación no hay otros viajeros con el mismo destino a quien preguntar, te entran muchas inseguridades. Además los trenes son mucho de pararse en cualquier sitio porque se les cierra un semáforo esperando otro tren o lo que sea. Otras veces son tan largos que paran en la estación y tú si vas muy atrás no la ves si no abres la puerta. En fin pecata minuta al final. Hoy al llegar me han pasado todas esas cosas a la vez. Al final ha llegado una empleada que es la que ha dirigido la operación y ya me he tranquilizado.

Estas han sido las vistas desde la atalaya en la que iba subido. Pueblos pequeños muy diseminados, casas bajitas, y mucha nieve hasta poco antes de llegar. En San Luis ya no hay, aunque sigue haciendo frío. Uno de los ríos que he visto desde el tren estaba totalmente congelado.

Y esos mis compañeros de viaje (más lentos que el tren). Como veis iba en el vagón de cola que llevaba una ventanilla posterior. La nevada y la llanura inmensas.

Voy a estudiar la ruta de mañana. Será breve porque quiero localizar algún club o pub de blues con música en vivo y meterme un buen rato. El blues como es un poco repetitivo me da que en España se lo trata como un género menor del jazz, pero yo creo que tiene mucha fuerza y por esta zona espero ver grandes músicos intérpretes genuinos de esta música. Ya os contaré. En principio solo voy a estar 2 noches (1 día). 
Ya sabéis que los días de viaje hay poco material. Buenos días, buenas noches. 
Para quien no lo sepa el Albacete Basket ha ganado ayer en casa del líder apoyado por la peña Diego Fox en Gandía y se pone primero. Aúpa Alba!!. 

Despedida a lo grande de Chicago.

     No tenía claro si ir a ver a los Bulls porque no tienen buen equipo y la ciudad tiene mucho que ver, pero la mañana se dió muy bien y a mediodía me decidí. El Unión Center es un lugar icónico para la gente del basket y me apetecía ver donde y como tienen a Jordan, así es que me fui al partido. Además el equipo me cae bien, aunque no tenga figuras. 

    Lo primero fue ir a la estación de tren a sacarme el billete a San Luis. Lo intenté por internet pero no me aclaraba y como la estación sabía que merece la pena, me presenté allí. Además las estaciones, y las viejas más están siempre en el centro.

    Me ha dado palo lo de alquilar un coche 10 o 12 días yo solo así es que la ruta de la música aunque no pueda ir parando y viendo los garitos de carretera ni andar la ruta 66 ni ver los pueblos intermedios, la haré en tren y bus. Por contra, pararé más tiempo en las ciudades importantes. Ire más despacio. Lo comido por lo servido. 

Ahí tenéis la estación. Una de las más filmadas en las pelis de gánsters.


La primera parte hasta el río ya la vimos el otro día. Es muy espectacular. 

Esta es la Willis Tower. Dice Chris que la más famosa de Chicago. Yo no la conocía, y sin embargo otras que he visto me sonaban más pero bueno. Chris entiende más que yo de eso. Jejeje 

Enseguida me metí en el barrio financiero. Un sitio muy sobrio. Con edificios decimonónicos grandes y muy mazacotes. Eran lo más en esa época. Está el U.S. Bank, el Bank of América, y otras compañías e instituciones federales. En una bocacalle se ve nuevamente la Willis. La primera foto es la vista de la calle desde la puerta del edificio de la bolsa que ahora veremos.

Esta es la Bolsa de Chicago. Es el final o principio de la calle, como queráis verlo, y resulta majestuoso. El de arriba es el Dios de la agricultura, Ceres. En su día fue el edificio más grande de la ciudad. También vi el hall, aunque no pasé al lugar donde trabajan los agentes. Si entré en una sala donde proyectaban un vídeo espectacular sobre las modificaciones que fue teniendo el edificio desde principios del XIX. 

La calle central es Lasalle Street, y son también muy visitadas pero más comerciales las calles Wabash y calle State de donde son estas fotos siguientes.

Este es el Ayuntamiento en Lasalle. Mirad que señal tienen en la puerta giratoria de entrada. Jejeje. Luego me fijé y está en muchos más sitios. Con el frío que hace (-10°) cada media hora me tengo que ir metiendo en algún sitio y los edificios oficiales siempre son un recurso y además son edificios bonitos normalmente.

Las calles que os he nombrado cruzan el río así es que lo hice un par de veces. Mirad las estatuas callejeras como están de nieve. Tienen normalmente trozos de acera limpios y mantenidos para que la gente pueda andar pero siempre hay alguna placa de hielo traicionera y aunque voy con mucho cuidado, ayer me costó una costalada. 

Buscando donde hacer un pis, vi esta iglesia tan moderna y pensé que era un buen sitio. Una señora muy mayor me recibió muy simpática. Yo primero disimulé diciendo que tenía interés en conocer el lugar y me dijo que la siguiera para enseñarme el "oratorio". Me quedé de piedra al ver semejante auditorio donde dicen hacer los rezos. Con un piano de cola en el centro y un órgano con tropecientos tubos según me contó la señora. Todos los miércoles hay concierto y me invitó al próximo. Lástima que ya no estaré por aquí. Por último me indicó donde estaban los servicios y seguí mi ruta. 

Una de las cosas características de Chicago es ver los trenes pasar con mucha frecuencia por esas vías aéreas haciendo un ruido estruendoroso. Son trenes muy largos y los ves haciendo despacito las curvas de 90° en las esquinas. 

Luego me acerqué a un centro cultural, parecido al del Ensanche de Albacete pero más grande y en un edificio muy antiguo y grandioso. Había cosas expuestas, pero sin interés. Ese tipo de exposiciones populares de los alumnos de los talleres que hay en ese tipo de centros. Las escaleras, bóvedas, suelos y salones son preciosos.

Y de ahí, dando la ciudad como suficientemente vista, al United Center, el campo de los Bulls. Un recinto monumental, con tiendas, restaurante, pantallas gigantes y ambiente deportivo a tope. Afuera como veis lo que hay es un par de esculturas de jugadores de hockey hielo. En el centro de la mesa central del restaurante hay un pianista tocando y rodeado de comensales a su bola. 

Y por fin en el lugar más destacado, en un grandísimo hall de entrada a la pista de juego, el gran Michael Jordan y su imagen más icónica. Todo un referente para los que amamos el basket y más para quienes le vimos jugar durante toda su carrera. 

Me he cogido un buen sitio, detrás de las zonas de precios prohibitivos. Junto a mí un par de exjugadoras por si aspecto y talla. El ambiente in crescendo y algún jugador de paisano. La bufanda de la peña que se vea bien. 

El partido tuvo poco que contar. Lo dominaron los Pacers pese a ir por detrás en la clasificación. Inconmensurable Pascal Siakam. No lo tenía por tan ágil y rápido. Vucevic muy flojo y abucheado por su público con frecuencia. Y los Bulls solo algún jugador exterior pero con pocos recursos. El equipo está totalmente descompensado, pero bueno, la NBA en eso es como cualquier competición, con equipos excelsos y otros muy mediocres por abajo. Tampoco los Pacers tenían mucho si quitamos a Siakam. 36 puntos ayer.

Y eso fue todo. Una jornada grabada en mi mollera para siempre. Hoy viajo a San Louis con la intención de ver iconos musicales en vez de deportivos y escuchar a los mejores jazzeros y bluesmans y algún músico country. Es mi primera pasión la música. Os iré contando. Viajo en tren, otra de mis aficiones favoritas. Un abrazo. Aúpa Albacete Basket que juega dentro de un rato!!. 

Las cosas son como son y no como queremos que sean y este viaje ha llegado hasta donde tenía que llegar.

     Salí de Albacete con la idea de llegar a Estambul y allí según me encontrara decidir si seguía o me volvía. El viaje no ha podido ser m...