domingo, 25 de mayo de 2025

Un domingo en Podgorica (Montenegro).

     Montenegro es un país balcánico un poco más pequeño que Albacete en plena fase de desarrollo con salida al mar y un interior muy montañoso. 


En el viaje en bus desde Dubrovnik pasamos primero por toda la costa incluyendo sus dos ciudades más turísticas, Kotor -ciudad amurallada con castillo y a la vera del único fiordo que hay en el Adriático con picos a su alrededor que superan los 1.800 m.- y Budva, una ciudad también costera donde como a Kotor llegan los buques que hacen el Mediterráneo.
El trayecto ya nos dió una idea de la fase en que está el país. Muchas obras de infraestructuras en carreteras (el bus paso por algunos tramos aún de tierra), haciendo las primeras rotondas en los cruces y con cantidad de caleras por todas partes para suministrar materiales de construcción que me recordaban a la que había en mi niñez entre las "casas baratas" de Albacete y el recinto ferial. Muy de mañana el domingo 25 de mayo con la información de un mural que hay en la pared de la oficina de turismo (cerrada) confeccionamos la ruta.


La hacemos circular empezando por el Teatro Nacional que es el edificio más moderno y tiene delante sentado al escritor ruso Alexander Pushkin que debe de ser como Cervantes para nosotros.
El otro edificio es el Ayuntamiento y el monumento a Marko Miljanov, militar, escritor y defensor de la unidad nacional.
Las otras dos imágenes son el puente del milenio al fondo y el que he cruzado para ir al otro lado del río Moraça.
Y de ahí directamente a la catedral ortodoxa de la Resurrección de Cristo. 


La parte baja de lejos parece en mal estado, pero es así. Son bloques de enormes piedras que sustentan el edificio.
Estaban en misa de nueve.


Impresiona al entrar y está llena. La fila de abajo esperan para besar el Cristo pequeño que se ve a la derecha de la foto.
Yo localizo "la última cena".


La ceremonia como la que describí en Trieste. El grupo de arriba a la derecha recibe una especie de comunión que consiste en un trozo de pan auténtico.
Ojo a la lámpara!.

El siguiente complejo llamado "Capital Plaza" es un centro moderno con bancos, oficinas, comercios y cafeterías. Dedicado a mi gente del baloncesto, Luca Doncic llena el escaparate de una tienda de deportes.


Más homenajeados por la ciudad. Tito, el que gobernó la antigua Yugoslavia con las manos atrás. El gigante es Petar Cetinjski líder que legisló y peleó por el pueblo contra los otomanos entre el S.XVIII y XIX.
El del caballo es Nicolás I último rey de Montenegro.

El Palacio Petrovic a continuación fue residencia de la familia real. La princesa Jelena Petrovic fué reina de Italia tras su matrimonio con Víctor Manuel III. Ahora es un centro de arte moderno un tanto deteriorado. No hay más que ver la barandilla y la fuente, ya tiempo sin funcionar. 


Ahí tenéis una importante instalación deportiva y el contraste entre construcciones modernas y viejas. Las hojas del edificio abajo a la derecha son un mural. 


El puente de piedra es sobre el río Ribnica afluente del Moraça y parte de una fortaleza medieval.


A continuación y buscando la Mezquita me he metido en este barrio que me ha recordado a Belfast y la verdad, me he acojonado un poco. No había motivos (hay que ver cómo funcionan los miedos). Son murales que rememoran unas revueltas que hubo a finales de los 80.


Junto a la Torre del Reloj he comido en un acogedor y muy barato restaurante llamado "bajo el ala" y me he ido paseando por distintas avenidas de la ciudad. He pasado por el Estadio...


...y me he acercado a la pequeña iglesia, también ortodoxa, de San Jorge con su camposanto alrededor y un altar típico y unos frescos en el techo.

Y a las 6 de la tarde he terminado la jornada en el mausoleo dedicado a los héroes de la guerra de liberación del país (1.941 a 1.945)


De los montenegrinos, decir que son más altos que nosotros (lo he comprobado en la misa), que están construyendo un país cómodo y de grandes espacios naturales, pero que les queda mucho. La mayoría de aceras son de hormigón, y hay muchísimos solares sin construir, como en Albacete hace 60 años. 
Mañana voy a Tirana (Capital de Albania). Buenas noches. 











sábado, 24 de mayo de 2025

En tránsito a Podgorica (Montenegro)

     Hoy es un día de paso. De buena mañana estoy en la estación de bus aunque el mío sale a las 3.

    Voy a aprovechar para pasaros alguna foto de ayer tarde y contaros alguna "Anécdota y curiosidad".

    El museo de arte moderno me decepcionó. Lo más importante lo había visto anteayer. La exposición relevante puesto que cumplieron 80 años era una exposición de carteles de las mejores muestras que han tenido, pero a mí eso no me dijo nada. Son fechas y nombres encima de bellas imágenes que a mí no me cautivaron. 

    Posteriormente subí al monte Srd a cuatrocientos y pico metros de la ciudad vieja en un teleférico desde donde cogí estás imágenes.


Arriba las ciudades vieja y nueva de Dubrovnik, y abajo fotos del bastión Minceta al que se llega por una gran cuesta, y del que bajé por unas escaleras muy sombreadas.


Anecdotario y curiosidades 

La tecnología al poder. Siempre trabajé los idiomas con el diccionario. Luego pase a una web que me traducía las palabras que no entendía. Ahora tengo una que conforme voy escribiendo me va poniendo en pantalla la traducción al idioma que quiera. Y otra que fotografío un cartel en la calle o un bote en el supermercado y me traduce al instante el texto entero. Vivir para ver. Aún no me he instalado la que le hablas al móvil y lo reproduce en el idioma que quieras.

Claro que no siempre funciona. El otro día en un puesto de desayunos un español con su móvil de tiró diez minutos diciéndole al móvil: "ÉSTE BOLLO LLEVA CREMA?", pero o no tenía cobertura o no le funcionó por algo. Al final se fué sin pedir nada.

Entre la cabeza y el corazón,... Cuando estuve en Zadar me planteé cruzar el fin de semana a Italia para ver el Gran Premio de Imola de Fórmula 1. Lo tenía bien cerca y me encanta pero ganó la cabeza. Era costoso y atrasaba mi viaje. Sin embargo en esos mismos días y para recibir la primavera que entraba a tope en la zona me puse bonico a helados,... En ese caso ganó el corazón. 

También os quiero comentar que este tipo de actividades tan interesantes creo que son muy buenas para la salud contrarrestando las telarañas que produce la rutina en el cerebro. La verdad es que desde que empecé con esta movida, me encuentro mucho más ágil mentalmente.

Te encuentras tontos en cualquier sitio, pero son una gran minoría.
En el Centro de Vacunación Internacional de Zagreb adonde fui con el tema de la malaria que tendré que evitar en el sur de Asia y la India había un conserje que a las 3 menos 5 (cerraban a las 3) me dijo que allí o era. Le enseñé una nota escrita en croata que me habían dado en la oficina de información, miró el reloj, bajo las orejas y me llevo a la consulta. Una vez allí, una doctora muy joven que hablaba castellano me atendió de maravilla y me enseñó los mapas y rutas por donde ir para evitarla. Una consulta muy positiva.
También en el museo de historia de Dubrovnik donde presencié el concierto, por la mañana me topé con una recepcionista tonta. Le pregunto si por la tarde hay allí un concierto de la Orquesta Sinfónica, y me contesta que ella trabaja hasta las 18 horas y que no sabe lo que hay después. Manda hue...!!.

Por cierto, en el concierto tuve mucha suerte. Mi asiento estaba detrás justo de una columna. Al rato de estar sentado se acerca un señor y comprobamos que teníamos el mismo asiento. Se va a por la jefa de sala y resulta que me habían dado una entrada para otro día. Le conté que solo estaría en la ciudad dos días y que había sido una confusión. El señor se quedó detrás de la columna y a mí me pusieron una silla en un sitio cojonudo. 

Puesto que me voy hoy de Croacia, os voy a contar lo que me ha parecido.
Lo primero es que he recibido imágenes de mi infancia y juventud en España.
Fuman mucho, incluso en locales cerrados. Las matrículas de los coches identifican las ciudades a las que pertenecen ZA (Zadar), PU (Pula), ZG (Zagreb) DU (Dubrovnik) etc...

En muchos sitios no admiten tarjetas para cobrar, como al principio en España. Hay demasiados edificios sin rehabilitar incluso en el centro de las ciudades y negros o con escarconchados y polvo a manta. En España eso ya no pasa. Eso sí, las casas y palacios todos abiertos. En algunos alojamientos al llegar me he encontrado la puerta abierta y las llaves encima de la camilla. Se ven muchísimos gatos por las calles, pero hay muchas más librerías y galerías de arte que en España.
 La vida es mas barata. Si vas de mochilero -compartiendo habitación o baño- por 10€ consigues habitación. No es mi caso pero cuando era joven lo hice mucho. En los restaurantes o tabernas se oye música (Elton John, Police, Simon y Garfunkel) que ya no se oye en España. 


Los cafés son un sorbo, pero en todos sitios sin pedirlo te ponen una jarra o botella de agua del grifo muy fresca sin pedirla. Por contra, si no pides expresamente pan en las comidas, no te lo ponen.

Hay bastante más gente alta que en España pero la estatura media no creo que sea superior. 

La bebida más consumida es Ozûjsko que no tiene botellas de menos de medio litro. 



Os paso algunas señales curiosas que he visto por ahí. 

Esta es del tren para que la gente no se suba a la taza como los pollos.


Y  en esta  de Split además de prohibir el ruido y el alcohol en la vía pública, prohíben también el bikini y que la gente se mee en la calle. 

La verdad es que el país me ha gustado mucho. Si alguien lo visita, recomiendo totalmente la ruta que acabo de hacer incluyendo Rovinj y Zagreb y dejando para el final Dubrovnik. La gente es fantástica, tranquilos, no alzan la voz como nosotros, viven más despacio y le dan mucha importancia a la cultura. 

Hoy camino de Montenegro y Albania, fuera de la burbuja protectora de la Unión Europea. Ya os contaré cosas. Buen día para todos. 

viernes, 23 de mayo de 2025

Hoy toca trabajar un poco el viaje.

Anoche disfruté de un magnífico concierto de música clásica en el Museo de la Historia y la Cultura que dió la Orquesta Sinfónica de Dubrovnik. Obras de Beethoven y Mozart. Por si alguien tiene curiosidad, que hay mucho músico por ahí, el director era Marko Hribernik y el pianista Ingmar Lazar. Ambos de primer nivel...


... pero hoy toca trabajar un poco.
Mañana salgo de la Unión Europea -que no de Europa- 3 o 4 días y hay que controlar varias cosas. 
Lo que más me preocupa es el tema telefónico. En Montenegro y Albania no hay Roaming y he pagado una e-sim para que los datos no me salgan por un ojo de la cara.
Si desconecto esos días -espero que no- será porque no he sabido ponerlo en marcha. Que nadie se preocupe. Además tengo asesores cercanos de Albacete que me sacarán del apuro en su caso.
Como mucha gente de mi edad soy lerdo en la electrónica y las nuevas tecnologías.
Tengo una lista de cosas a ver cuando cambie de país, desde los más tranquilos como estos hasta los más complicados.
Hoy he comprobado por ejemplo que en ambos países se conduce por la derecha.
Que en ambos el 112 es el TF. de urgencias.
Que la hora local no varía respecto a nosotros, esto es importante para los transportes.
Que no me cubre el Carnet Sanitario Europeo, allí si tengo un problema tengo que tirar del seguro privado.
Tampoco están en la Unión Monetaria. Montenegro ha adoptado unilateralmente el euro, pero en Albania tienen el LEK que vale un céntimo de € aproximadamente.
También me inscribo en el Registro de Viajeros del Ministerio de Asuntos Exteriores de España cada vez que cambio de país para que me localicen y avisen si ocurre algo.
Mediante la Inteligencia Artificial me informo de la situación geopolítica. Ambos países para entrar en la UE tienen que mejorar su legislación sobre corrupción por ejemplo.
Entraré en bus y no hay aduanas pero en Montenegro me tengo que registrar en la comisaría de policía más cercana en las 24 horas siguientes a mi llegada. No así en Albania.
Además me he buscado combinación, está vez en bus y hospedaje con wifi (importante). 
En fin, todo eso me ha llevado la mañana. 
Está tarde quiero ver tranquilamente el Museo de Arte Moderno y, si escampa, subir al Monte Srd (vaya nombrecito) que ahora mismo tiene el funicular cerrado porque está cubierto de nubes. Ya os contaré. Buenas tardes. 

 

jueves, 22 de mayo de 2025

Segundo día en Dubrovnik.

     La mañana empieza bonita. Esa puerta de la calle principal de la ciudad vieja es una auténtica maravilla, y en San Blas, patrón de Croacia tenemos el altar barroco y esa última cena que resalto porque tiene una composición y unas caras que me han emocionado. El patio es del archivo histórico. 


Desde ahí nos vamos al Museo-Monasterio de los Dominicos, también espectacular con ese Cristo de marfil entre otras valiosas piezas 

Salimos de la parte antigua buscando el Museo de Arte Moderno y contemplando antes murallas, escaleras, bastiones, las Capillas de la Anunciación y San Lucas y un par de vistas del viejo puerto.

El museo cumple 80 años y están preparando un fiestón por lo que no se puede visitar (mañana lo haré), pero una amabilísima señora me dijo que había una sala y la terraza con acceso. 
El viaje ha merecido la pena.

Y la terraza ni os cuento, con una exposición de bronces de la que os enseño los que más me han atraído.

Del Museo he vuelto a la muralla y subido a Fort Minceta, el más importante. Las escaleras arriba y abajo me han costado lo suyo pero como veis he conseguido la bandera.

Después de comer me he pasado por el Acuario, una de mis debilidades. La verdad es que es más relevante el edificio que el contenido.

Y por último, de vuelta para casa a echar una siestecica, he pasado a la iglesia ortodoxa que ayer vi por fuera, y allí me he vuelto a encontrar con la última cena presidiendo el lugar.

    Para mí la última cena es la viva imagen de lo que compartimos con los más allegados. Uno de esos lujos que nos da la vida. 
    Esta noche tengo entradas para la Orquesta Sinfónica de Dubrovnik que actúa a las 9 en un escenario que tiene pinta de ser especial. Mañana os contaré. Buenas tardes a todos. 














miércoles, 21 de mayo de 2025

Efectivamente es la joya de la corona!!.

     DUBROVNIK hay que escribirlo con letras mayúsculas. Es un conjunto monumental perfectamente conservado que hace honor a su fama. 

    Pero empecemos por el viaje desde Split esta vez en barco.


Es como navegar por un gran lago pero con más movimiento. No dejas de ver tierra (numerosas islas) a un lado y a otro, muchas de ellas con mucha vida.

Han sido más de cinco horas pero ya estamos en Dubrovnik, una ciudad muy turística.


Nada más entrar tenemos la Iglesia de San Salvador y el Monasterio de los Franciscanos. 


Callejeando siempre se encuentran esculturas y rincones que llaman la atención. 


Esto es San Blas, patrón de Croacia, la fuente de Onofre, la torre de la campana y el museo de historia. 
A continuación por esta puerta salimos al viejo puerto. Algunas zonas transitables están peligrosillas por el oleaje. 


Lo siguiente es el monumento a Gundulic, poeta y héroe local muy identificado con los conflictos y guerras que han batido la comarca; el colegio Ragusinun precursor de la universidad en Dubrovnik, la Catedral y San Ignacio. 

Ahí tenéis las cinematográficas escaleras jesuitas, y la Iglesia Ortodoxa, que en toda Croacia tiene mucho peso. 

Fijaros en la iglesia pequeñita de abajo. Me ha chocado porque la fachada está en ángulo. No lo había visto nunca. 
El día no ha dado para más, pero para terminar con buen sabor de boca, mirar que par de preciosidades: el castillo iluminado que alguien me ha comentado que parece el Guggenheim en piedra, y la otra es la vista desde la puerta de mi apartamento. 


Buenas noches amigos!!. 

martes, 20 de mayo de 2025

Algunos detalles más de Split

     Aunque el meollo de la ciudad quedó prácticamente visto ayer, y lo más destacado de hoy ha sido el museo que ya os he contado, mirad algunas curiosidades más.


Por todas partes te ofrecen tours por la ciudad que también tiene importantes murallas y no pocas iglesias. También modernas como las dos imágenes de arriba a la derecha. 


La mezcla de rincones marinos, monumentos a sus héroes, callejones estrechos y edificios decimonónicos es casi perfecta. 


Ésta es una fuente muy graciosa. Mirad cómo el cántaro vierte el agua a una acequia metálica que a unos 20 metros rebosa y cae como una cortina.


Está es la iglesia ortodoxa de St. Sava, una de las ruinas abandonadas de la ciudad que se encuentra dentro del patio de vecinos de una manzana del centro. 

Es curiosísimo porque lo que debiera estar dentro de esa ruina una vez rehabilitada lo tiene una vecina en su casa adonde me colé de nuevo traspasando puertas entreabiertas. 


Con los turistas repasando el menú que se comerán en la calle, ese rincón cercano y este personaje os dejo hasta mañana.

Viajaré en ferry a Dubrovnik que turísticamente hablando parece la joya de la corona, donde pararé un par de días.
Buenas noches!!.












El Museo de Arte Moderno de Split.

     Una de mis debilidades son los museos de arte moderno. En Pula vi uno que me horrorizó, sin embargo, de este de Split os voy a hacer un resumen subjetivo obviamente porque me ha gustado mucho. Dedicado a todos los artistas que llevamos dentro.

    Va por vosotros!!. 














Las cosas son como son y no como queremos que sean y este viaje ha llegado hasta donde tenía que llegar.

     Salí de Albacete con la idea de llegar a Estambul y allí según me encontrara decidir si seguía o me volvía. El viaje no ha podido ser m...